La comunidad internacional se traslada hoy a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York para una sesión de urgencia que marcará el futuro de la diplomacia global. La convocatoria, impulsada por Rusia, China y Colombia, busca frenar la escalada bélica iniciada por los Estados Unidos y exigir explicaciones ante el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores.
El asalto militar, que ha dejado infraestructuras estratégicas en ruinas, es visto por gran parte del globo como una violación inadmisible de la Carta de la ONU y un retorno a las prácticas más oscuras del intervencionismo colonial.
Voces de resistencia frente al atropello
Mientras el imperialismo intenta justificar la agresión bajo la narrativa de la «legítima defensa», las potencias que defienden la autodeterminación de los pueblos han fijado posturas tajantes:
- Rusia: Calificó la captura de Maduro como un “secuestro internacional” y advirtió que este acto de piratería socava los cimientos del derecho internacional.
- China: Exigió el cese inmediato de las hostilidades y alertó sobre el riesgo crítico para la estabilidad energética mundial, denunciando daños en infraestructuras petroleras clave.
- Colombia: El presidente Gustavo Petro denunció el uso de misiles contra la población civil y ordenó el acuartelamiento de fuerzas en la frontera para proteger la soberanía regional ante el avance del conflicto.
El silencio y la incertidumbre en Caracas
En territorio venezolano, el Gobierno Bolivariano ha decretado el “Estado de Conmoción Exterior” para hacer frente a la agresión. Los bombardeos imperialistas han destruido cerca del 70% de la infraestructura de puntos clave como La Carlota y el muelle de La Guaira.
Mientras se desconoce el paradero exacto de los mandatarios secuestrados —quienes estarían bajo custodia ilegal en buques de guerra o enclaves militares norteamericanos—, el ministro Diosdado Cabello lidera el llamado a la “resistencia popular” para defender la patria frente a la bota extranjera.
Un choque de visiones en Nueva York
Se espera que el embajador estadounidense, Mike Waltz, intente imponer la visión de Washington ante el Consejo de Seguridad, en un clima de alta tensión donde el multilateralismo se pone a prueba frente a la fuerza bruta. El mundo observa con atención si la ONU será capaz de frenar esta avanzada imperialista o si el derecho internacional sucumbirá ante la imposición de una potencia hegemónica.
