El líder de la Iglesia Católica, Papa León XIV, reclamó un alto el fuego inmediato en Oriente Medio ante la escalada del conflicto armado entre la coalición liderada por Estados Unidos y Israel contra Irán.
Durante el rezo del Ángelus de este cuarto domingo de Cuaresma, el pontífice se refirió a la situación humanitaria en la región y calificó la violencia como “atroz”. El mensaje fue pronunciado desde el Palacio Apostólico.
El Papa expresó su profundo dolor por las consecuencias del conflicto, que según diversas fuentes ya dejó más de 1.200 muertos, entre ellos al menos 200 niños, además de numerosos ataques a escuelas, hospitales y zonas residenciales.
Llamado a abandonar la vía militar
En su mensaje, el pontífice insistió en la necesidad de abandonar el camino de las armas y retomar el diálogo diplomático.
“Reitero mi oración y mi cercanía a todos aquellos que han perdido a seres queridos en los ataques”, expresó León XIV, quien también se mostró especialmente preocupado por el desplazamiento de miles de personas.
Además, dirigió un mensaje directo a los líderes mundiales y a los actores involucrados en el conflicto:
“En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las personas de buena voluntad, hago un llamamiento a los responsables de este conflicto: ¡alto el fuego!”, afirmó.
Preocupación por la crisis en Líbano
El pontífice también mencionó la grave situación en Líbano, donde los enfrentamientos entre el ejército israelí y el grupo Hezbolá provocaron un escenario humanitario crítico.
Según estimaciones citadas durante el mensaje, los combates dejaron cerca de un millón de desplazados internos y alrededor de mil muertos en territorio libanés.
Al cerrar su intervención, el Papa reiteró su advertencia sobre la inutilidad de la guerra como herramienta política y afirmó que “la violencia jamás conducirá a la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos”.
