Bajo un estricto régimen de rehabilitación física y política, Cristina Fernández de Kirchner prepara su regreso al escenario público para el mes de febrero. Tras su operación de urgencia, la exmandataria ha convertido su residencia de prisión domiciliaria en el centro de operaciones donde se cocina la nueva consigna del espacio: «Cristina Libre».
La estrategia busca instalar que la inhabilitación perpetua dictada por la Justicia es, en realidad, una proscripción que vicia de nulidad el proceso democrático hacia las próximas elecciones presidenciales.
Los pilares del «Operativo Retorno»
- Indulto y Justicia: El kirchnerismo más duro, con Juan Grabois a la cabeza, plantea que cualquier liderazgo opositor debe nacer con el compromiso explícito de indultar a la ex presidenta y avanzar contra la actual conformación de la Corte Suprema.
- El vacío de Kicillof: El malestar en el Instituto Patria con el gobernador bonaerense es palpable. Le recriminan haber «tomado distancia» en el momento de mayor asedio judicial y buscan figuras que mantengan una lealtad absoluta al liderazgo de la ex senadora.
- Polarización con Milei: En el entorno de CFK están convencidos de que ella es la única dirigente capaz de confrontar cara a cara con el modelo de Javier Milei, a quien consideran el espejo local de las políticas de Donald Trump.
La biblioteca de la ex presidenta
Durante sus días de reposo, Cristina Kirchner se ha dedicado a analizar el fenómeno de la «nueva derecha» global. Lecturas sobre Elon Musk y los «ingenieros del caos» forman parte del sustento teórico con el que planea dar la batalla cultural y política contra La Libertad Avanza en este 2026.
