Un reciente relevamiento realizado en el barrio porteño de Palermo puso de manifiesto la magnitud del impacto inflacionario en los alimentos básicos. Según el análisis de precios comparativos entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, el asado sufrió un incremento del 54%, consolidando una tendencia que aleja este producto del consumo cotidiano de las familias argentinas.
La periodista Rosalía Costantino, autora del relevamiento, destacó que en apenas un cuatrimestre la cantidad de cortes que superan la barrera de los 20.000 pesos por kilo pasó de solo cinco a catorce, evidenciando un deterioro acelerado del poder adquisitivo.
Los cortes premium y el nuevo techo de precios
El dato más alarmante del informe se encuentra en las opciones de mayor calidad. El Lomo Premium, que en noviembre se comercializaba a 27.500 pesos, alcanzó en febrero los 37.900 pesos, quedando al borde de los 40.000 pesos. Otros cortes populares también mostraron subas drásticas:
- Asado de Ternera: Pasó de 11.600 a 17.900 pesos.
- Vacío de Ternera: De 19.900 trepó a 28.500 pesos.
- Bife de Chorizo: Escaló de 21.500 a 29.900 pesos.
- Ojo de Bife: Se disparó de 23.300 a 32.900 pesos.
Incluso los cortes históricamente más económicos, como el osobuco o la picada común, sufrieron ajustes que promedian el 40%, situándose en 10.900 y 12.900 pesos respectivamente.
Factores que impulsan las subas y perspectivas a futuro
Los analistas del sector advierten que el panorama para los próximos meses no es alentador. La combinación de factores climáticos y comerciales sugiere que la presión sobre los precios en el mostrador continuará.
Entre las causas principales se menciona la escasez de oferta ganadera, consecuencia de la sequía de 2023 y las inundaciones de 2024, que mermaron el stock disponible. A esto se suma el atractivo de los mercados externos: si bien la demanda de China ha caído, los nuevos acuerdos de exportación hacia los Estados Unidos traccionan los precios hacia el alza, priorizando el mercado internacional por sobre el consumo doméstico.
Ante este escenario, el tradicional asado del domingo se ha transformado en un artículo de lujo, mientras el listado de cortes que superan las cinco cifras sigue ampliándose semana tras semana.
