La primera comparecencia de Nicolás Maduro ante la justicia federal de Nueva York ha dejado una imagen que recorre el mundo: el exmandatario venezolano, vistiendo el uniforme naranja de los internos y encadenado de pies, rechazó los cargos de narcoterrorismo calificándose como un «prisionero de guerra». Ante el juez Alvin K. Hellerstein, Maduro no solo se declaró «no culpable», sino que denunció haber sido «secuestrado» por fuerzas militares estadounidenses en su residencia de Caracas el pasado 3 de enero.
La audiencia, que duró aproximadamente 40 minutos, marcó el inicio de un proceso judicial que promete ser extenso y de una complejidad geopolítica sin precedentes.
Estrategia de defensa: El «Factor Assange»
La elección del abogado Barry Pollack no es casual. Pollack, quien recientemente logró la liberación de Julian Assange, lidera una estrategia que busca sacar el caso del ámbito estrictamente penal:
- Convenios de Ginebra: Al autodefinirse como prisionero de guerra, Maduro intenta acogerse a tratados internacionales que le otorgarían protecciones distintas a las de un criminal común, argumentando que su captura fue un acto de guerra y no un arresto policial.
- Lesiones en la captura: La defensa denunció que Maduro sufrió «lesiones importantes» durante el operativo militar, mencionando posibles fracturas o hematomas severos en las costillas, además de una venda visible en su frente durante la audiencia.
- Inmunidad Soberana: Pollack insistirá en que, como «presidente constitucional», Maduro goza de inmunidad y que los tribunales de EE. UU. carecen de jurisdicción para juzgarlo.
El entorno: De la cárcel de Brooklyn al tribunal de Manhattan
Bajo un operativo de seguridad que incluyó francotiradores y el cierre de calles en el bajo Manhattan, Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron trasladados en helicóptero desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
- Tensión en la sala: Uno de los momentos más críticos ocurrió cuando Maduro abandonaba el tribunal y un asistente en la galería le gritó en español que «pagaría por sus crímenes». Maduro respondió con seguridad que «ganaría su libertad».
- Situación de Cilia Flores: La ex primera dama también se declaró «completamente inocente» de los tres cargos en su contra. Ambos permanecerán detenidos sin fianza, ya que la defensa decidió no solicitarla para no convalidar la jurisdicción del tribunal en esta instancia.
Repercusiones globales: Suiza congela activos
Mientras el juicio se ponía en marcha, el impacto internacional de la caída de Maduro comenzó a materializarse en el plano financiero. El gobierno de Suiza ordenó el congelamiento inmediato de todas las cuentas bancarias y activos de Nicolás Maduro y su entorno familiar como medida de precaución ante la volatilidad de la situación.
El juez Hellerstein, un veterano de 92 años acostumbrado a casos de terrorismo y seguridad nacional, fijó la próxima cita para el 17 de marzo de 2026. Hasta entonces, el matrimonio Maduro-Flores deberá aguardar en una de las prisiones más duras del sistema federal estadounidense.
