El zarpazo imperialista en el Atlántico: EE.UU secuestra un buque ruso y profundiza el bloqueo naval

El zarpazo imperialista en el Atlántico: EE.UU secuestra un buque ruso y profundiza el bloqueo naval

En un nuevo acto de expansionismo militar y atropello a la soberanía internacional, las fuerzas armadas de los Estados Unidos ejecutaron la incautación del buque petrolero ruso «Marinera». La operación, que se desarrolló en aguas del Atlántico Norte, representa una escalada sin precedentes en la política de agresión imperialista de la administración de Donald Trump, que utiliza su poderío bélico para dictar quién puede navegar y comerciar en aguas internacionales.

Persecución y hostigamiento militar

La maniobra, que duró más de quince días, fue presentada por Washington como una acción de «seguridad nacional», pero constituye un ejercicio de piratería moderna destinado a asfixiar económicamente a las naciones que no se alinean con sus intereses.

  • Despliegue de fuerza: El operativo fue liderado por el buque USCGC Munro, bajo órdenes directas del Departamento de Guerra, evidenciando que el control de los recursos energéticos es hoy el principal motor de la política exterior estadounidense.
  • Resistencia rusa: Ante el acoso permanente, el gobierno de Vladimir Putin se vio obligado a enviar escolta submarina para proteger un activo civil, intentando poner un freno al avance unilateral de la flota norteamericana.
  • Justificación ideológica: EE.UU. ampara este secuestro en «órdenes judiciales» domésticas que pretenden tener alcance global, ignorando sistemáticamente el derecho internacional y la libre navegación.

El bloqueo a Venezuela como objetivo central

Esta acción no es un hecho aislado, sino parte de un plan sistemático para consolidar el control del hemisferio occidental. El buque «Marinera» es la tercera embarcación de la denominada «flota fantasma» capturada por EE.UU. en lo que va del año, dentro de una estrategia de asedio naval contra la República Bolivariana de Venezuela.

  1. Guerra económica: Al impedir el tránsito de buques petroleros, el imperialismo busca castigar a la población civil venezolana mediante el desabastecimiento, forzando un cambio de régimen mediante la fuerza bruta.
  2. Extraterritorialidad de las sanciones: Washington pretende castigar a Rusia e Irán por mantener vínculos comerciales legítimos con Caracas, demostrando que su objetivo es la hegemonía total sobre los flujos energéticos globales.
  3. Tensión geopolítica: El Ministerio de Defensa ruso denunció que la atención militar de la OTAN sobre sus buques es «desproporcionada», alertando que el intervencionismo de EE.UU. pone al mundo al borde de un enfrentamiento directo entre potencias nucleares.

Con este movimiento, el Departamento de Seguridad Nacional ratifica su rol como «policía del mundo», utilizando la estructura del Departamento de Guerra para imponer bloqueos que violan la autodeterminación de los pueblos y la paz internacional.

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