Los habitantes de la localidad de El Quebrachal, en el departamento salteño de Anta, vivieron momentos de pánico este lunes cuando lo que testigos describieron como «la cola de un tornado» azotó el casco urbano. Los vientos, de una intensidad y rapidez inusuales, provocaron daños estructurales significativos y dejaron a gran parte de la población en estado de alerta.
El fenómeno climático, que duró pocos minutos pero fue devastador, se centró principalmente en el área urbana, donde la caída de árboles y tendido eléctrico generó un escenario de alto peligro para los transeúntes.


Daños registrados y servicios afectados
El primer relevamiento de las autoridades locales da cuenta de una situación crítica en varios puntos del pueblo:
- Viviendas: Al menos cinco familias sufrieron la voladura total o parcial de los techos de sus hogares. Los equipos de asistencia social trabajan en la contención de los damnificados.
- Comunicaciones: La antena de gran porte de la emisora FM Mágica colapsó por la fuerza del viento, quedando totalmente destruida y dejando a la radio fuera del aire.
- Energía eléctrica: La caída de postes y cables de alta tensión sobre la vía pública obligó a interrumpir el suministro. Existe un alto riesgo de electrocución, por lo que se pide a los vecinos no acercarse a cables sueltos.
- Obstrucción de vías: Árboles de gran tamaño cayeron sobre las calles del centro, bloqueando el tránsito y dificultando el acceso de los vehículos de emergencia.
Recomendaciones y operativo de asistencia
Desde el municipio y los organismos de seguridad se han emitido las siguientes directivas para la población:
- Permanecer en los hogares: Salvo casos de extrema necesidad, se solicita no circular por la calle hasta que se retiren los cables y ramas peligrosas.
- Paciencia con el suministro: Se notificó a la empresa EDESA, pero el restablecimiento del servicio podría demorarse debido a la magnitud de los daños en la red y la afectación de zonas aledañas.
- Monitoreo climático: Los equipos de emergencia siguen en alerta ante la posibilidad de nuevas tormentas, mientras se aguarda una mejora en las condiciones para avanzar con la reconstrucción.
