Tras el pedido desesperado de los mandatarios provinciales y el avance devastador de las llamas, el Gobierno nacional confirmó que declarará la Emergencia Ígnea en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. La medida se implementará mediante un DNU, herramienta que permitirá saltear los tiempos legislativos para brindar asistencia inmediata a las zonas afectadas por los incendios forestales.
El anuncio, realizado por el jefe de Gabinete Manuel Adorni, surge tras una reunión de la mesa política en Casa Rosada, donde se evaluó el impacto de la crisis climática y la necesidad de dotar de mayores herramientas de combate a las provincias del sur.

Inversión millonaria para el sistema de bomberos
En sintonía con la declaración de emergencia, el Ministerio de Seguridad de la Nación oficializó una partida presupuestaria sin precedentes para fortalecer la respuesta en el terreno:
- Presupuesto total: Se asignaron $129.244 millones para el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.
- Distribución federal: Un total de 1.062 asociaciones de bomberos de primer grado recibirán $100.810 millones.
- Destino de los fondos: El dinero deberá utilizarse para la compra de equipamiento operativo, elementos de protección personal (EPP), capacitación y mantenimiento de las unidades que enfrentan el fuego.
El contexto político detrás del DNU
La oficialización de la emergencia ígnea se produce en una semana clave para el oficialismo. Mientras el Gobierno nacional negocia con los gobernadores patagónicos los votos necesarios para sancionar la reforma laboral en febrero, la Casa Rosada busca mostrar una gestión activa frente a la catástrofe ambiental.
Los gobernadores, que originalmente habían pedido una ley al Congreso, ven ahora en el DNU una respuesta rápida a las necesidades de logística y financiamiento que la magnitud de los incendios actuales —con focos aún activos en áreas críticas— demanda de manera urgente.
