Nahir Galarza obtuvo un permiso judicial excepcional y salió por unas horas de la cárcel para visitar a su abuela materna, quien atraviesa una enfermedad terminal. La joven, condenada a prisión perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo, fue trasladada bajo un estricto operativo de seguridad.
Un traslado bajo máxima custodia
El procedimiento se realizó desde la Unidad Penal Nº 6 de Paraná hasta Gualeguaychú, donde reside su familia. La autorización fue otorgada por razones humanitarias y por única vez.
Durante todo el operativo, Galarza estuvo acompañada por personal del servicio penitenciario, que supervisó tanto el traslado como la permanencia en el domicilio.
Una visita breve y controlada
La joven permaneció aproximadamente una hora junto a su abuela. Según trascendió, el procedimiento se desarrolló con discreción para evitar exposición mediática, y se limitaron los accesos al lugar.
Finalizado el tiempo autorizado, fue trasladada nuevamente al penal donde cumple su condena desde hace casi una década.
Su situación actual
Desde el Servicio Penitenciario indicaron que Galarza mantiene una conducta favorable, participando en talleres y actividades formativas dentro de la unidad.
Su condena se remonta al 3 de julio de 2018, cuando fue sentenciada a prisión perpetua por el asesinato de Pastorizzo, ocurrido en diciembre de 2017, en un caso que generó una fuerte repercusión pública en todo el país.
El permiso otorgado ahora marca un hecho excepcional dentro de su régimen de detención, atravesado por una situación familiar crítica.
