La región ha entrado en una fase de conflicto abierto tras una serie de ataques cruzados de extrema gravedad este lunes 2 de marzo de 2026. Irán confirmó una ofensiva directa contra activos militares de Estados Unidos, mientras que una lluvia de misiles sobre ciudades israelíes provocó víctimas fatales y pánico en la población civil.
Este nuevo episodio ocurre como respuesta inmediata a los bombardeos que Israel ejecutó previamente sobre objetivos estratégicos en Teherán.
Ataque al portaaviones Abraham Lincoln
En un hecho con pocos precedentes en la historia reciente, la agencia oficial iraní Irna informó que sus fuerzas lograron impactar contra el portaaviones estadounidense Abraham Lincoln.
- Impactos reportados: Según Teherán, cuatro misiles alcanzaron al navío norteamericano que opera en la región.
- Contexto: Este ataque representa una agresión directa a las fuerzas de Estados Unidos, que vienen actuando en coordinación con Israel tras la eliminación de la cúpula iraní el pasado fin de semana.
Misiles sobre Israel: Víctimas y daños
La contraofensiva iraní no se limitó a objetivos militares, sino que alcanzó núcleos urbanos densamente poblados en Israel, dejando un saldo de al menos nueve personas fallecidas:
- Beit Shemesh: Fue la zona más afectada, con un reporte de ocho víctimas fatales.
- Tel Aviv: Se confirmó la muerte de una mujer de nacionalidad filipina (40 años), quien trabajaba como cuidadora de una adulta mayor.
- Haifa: También se registraron impactos de misiles que causaron severos daños materiales, aunque no se han confirmado víctimas en esta ciudad hasta el momento.
Alerta máxima y represalias
La Fuerza Aérea de Israel, que ya había golpeado sitios clave en Teherán horas antes, se encuentra en estado de movilización total. La población civil en las principales ciudades israelíes permanece bajo un clima de alarma permanente, con refugios activos y servicios de emergencia desbordados.
La comunidad internacional observa con profundo temor que estos ataques directos entre potencias desemboquen en una guerra regional de escala impredecible, especialmente tras el involucramiento directo de activos navales estadounidenses en el conflicto.
