La política argentina despide a una de sus figuras más singulares y combativas. Este miércoles se confirmó el deceso de Sandra Mendoza a los 62 años. La ex diputada nacional se encontraba internada en una clínica de la Ciudad de Buenos Aires atravesando un delicado cuadro de salud que se agravó en las últimas horas, acompañada por sus hijas Guillermina y Jorgelina.
Mendoza fue mucho más que la ex esposa de Jorge Capitanich (con quien estuvo casada entre 1990 y 2009); fue una dirigente con peso propio, recordada por su fuerte personalidad, su estilo frontal y su incansable militancia dentro del Partido Justicialista (PJ).
Trayectoria y legado político
Su carrera estuvo marcada por la gestión pública y la labor legislativa, siempre vinculada a la defensa de los sectores más vulnerables de su provincia:
- Labor Legislativa: Representó a Chaco en la Cámara de Diputados de la Nación, donde protagonizó intervenciones que ganaron alta notoriedad mediática debido a su vehemencia y autenticidad.
- Gestión Provincial: Ocupó cargos de relevancia en la administración chaqueña, dejando su impronta en áreas sociales.
- Identidad Peronista: Fue una referente de la rama femenina del PJ, destacándose por su lealtad a los principios del movimiento y su capacidad de movilización.
Repercusiones y despedida
Desde el PJ de Chaco manifestaron su profundo dolor, definiéndola como una mujer que «deja una huella imborrable en la vida política y social». Sus compañeros de militancia destacaron que, más allá de las polémicas mediáticas, Mendoza fue una dirigente dedicada plenamente a la construcción territorial en el noreste argentino.
Se espera que sus restos sean trasladados a la provincia de Chaco en las próximas horas, donde recibirá el último adiós por parte de familiares, colegas y la militancia que la acompañó durante décadas.
