Una nueva modalidad de estafa y robo bajo la apariencia de un operativo oficial ha puesto en alerta a las autoridades y a la comunidad. A través de cadenas de WhatsApp, comenzó a circular un aviso de alta seguridad que advierte sobre un grupo de personas que, vestidas de manera elegante y con documentación apócrifa, intentan ingresar a los domicilios con la excusa de un relevamiento poblacional.
Según el comunicado, los delincuentes se presentan como empleados de Asuntos Internos o del Ministerio del Interior, portando documentos con membretes falsos para dar una imagen de profesionalismo y legitimidad.
El «modus operandi»: tecnología y engaño
La advertencia detalla que los estafadores utilizan un despliegue técnico inusual para ganarse la confianza de los vecinos:
- Verificación de identidad: Afirman que deben validar que cada ciudadano posea una identificación vigente para un «próximo censo».
- Equipamiento profesional: Cuentan con computadoras portátiles y máquinas biométricas para solicitar fotos o huellas dactilares.
- Información previa: Manejan listas con nombres de los residentes para personalizar el engaño y reducir las sospechas.
El objetivo real de estos ingresos es el hurto de las viviendas. Una vez dentro, aprovechan cualquier descuido para sustraer pertenencias o recabar información sensible de los propietarios.
Confirmación oficial: no existe tal iniciativa
Es fundamental aclarar que el Gobierno nacional no ha lanzado ninguna campaña que implique visitas puerta a puerta para tomar datos biométricos o fotografías en los domicilios. Cualquier operativo de censo o actualización de datos es anunciado con antelación a través de canales oficiales, y el personal debe estar debidamente acreditado y uniformado, sin exigir el ingreso a la propiedad ni la toma de huellas.
Recomendaciones de seguridad
Ante la circulación de este mensaje y la posible presencia de estos individuos en los barrios, se recomienda:
- No permitir el ingreso de personas desconocidas al domicilio, por más «elegantes» o «profesionales» que parezcan.
- No entregar documentos, fotos ni permitir el escaneo de huellas dactilares bajo ningún concepto.
- Llamar al 911 o a la comisaría más cercana si detecta personas sospechosas realizando este tipo de consultas en su cuadra.
- Difundir esta información en grupos familiares y vecinales para evitar que personas mayores o vulnerables caigan en el engaño.
