El entramado productivo argentino atraviesa un período de fuerte contracción: más de 22.000 empresas dejaron de operar y se perdieron al menos 300.000 puestos de trabajo registrados en los últimos dos años, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
Las cifras reflejan una baja en la cantidad de empleadores, que pasó de 512.357 en noviembre de 2023 a 490.419 en noviembre de 2025, evidenciando el impacto en el sector empresarial durante la gestión de Javier Milei.
Caída sostenida
El informe señala que durante diciembre de 2025 cerraron 670 empresas, lo que marcó la décimo quinta caída mensual consecutiva. En total, a lo largo de ese año se registraron más de 10.000 cierres.
Se trata, además, de una de las contracciones más pronunciadas desde 2003, con un promedio cercano a 30 empresas que bajan sus persianas por día en los primeros dos años del actual gobierno.
Las pymes, las más afectadas
El impacto golpeó con mayor fuerza a las pequeñas y medianas empresas, que concentraron el 99,63% de los cierres, mientras que las grandes compañías representaron una porción mínima.
Este dato expone la vulnerabilidad del sector pyme frente al contexto económico, marcado por la caída de la actividad, la suba de costos y la retracción del consumo.
Contexto económico
El período más crítico se registró durante el primer semestre de 2024, en un escenario atravesado por devaluación y ajuste fiscal.
Aunque luego se observó una leve desaceleración en la caída, los datos muestran que la tendencia negativa se mantuvo hacia finales de 2025.
El escenario plantea un desafío central para la economía, con impacto directo en el empleo formal y en la estructura productiva del país.
