El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) lanzó una consulta pública para revisar el esquema de tarifas y el funcionamiento del sistema de transporte y distribución de gas natural, en el marco de la emergencia energética vigente hasta 2027.
La medida, formalizada a través de la resolución 346/2026, busca adaptar el sistema a los cambios estructurales en la red, las fuentes de abastecimiento y la integración de activos de Energía Argentina S.A..
Cambios en tarifas y transporte
El organismo avanzará en una revisión integral que incluye:
- Actualización de cuadros tarifarios provisorios
- Modificación de factores de carga
- Reasignación de capacidades de transporte
- Revisión del gas retenido en el sistema
- Ajustes en contratos vigentes
Uno de los puntos centrales es la modificación de los factores de carga: para usuarios residenciales de Camuzzi Gas del Sur y Naturgy NOA se propone elevarlos al 45%, mientras que el resto de las distribuidoras mantendría el 35%.
Según explicaron, esta diferenciación busca corregir distorsiones generadas por aplicar un mismo criterio a regiones con distintos climas y patrones de consumo.
Nuevas condiciones para distribuidoras
Además, se establecerá que las distribuidoras deberán contratar transporte firme por un mínimo de diez años, con el objetivo de garantizar la continuidad del suministro.
También se analizan mecanismos de intercambio y desplazamiento de gas para no afectar contratos ya vigentes, junto con la posible eliminación de normas consideradas obsoletas dentro del esquema regulatorio actual.
Participación ciudadana
El proceso contempla la participación pública: durante 15 días, los interesados podrán acceder al expediente e informes técnicos en la web del ENARGAS y presentar observaciones de manera virtual.
Las definiciones finales se conocerían antes del 1° de mayo, cuando está prevista la entrada en vigencia de los nuevos cuadros tarifarios.
Impacto en el bolsillo
La revisión se da en un contexto de fuerte aumento en el costo de vida. Según relevamientos privados, la canasta de servicios para una familia de clase media ya roza los $3 millones mensuales, con subas que superan ampliamente la inflación en rubros clave como alquileres y tarifas.
En este escenario, los cambios en el sistema de gas serán determinantes para el impacto final en los hogares y en la estructura de costos de la economía.
