Gremios presionan por un paro de 36 horas ante el tratamiento de la reforma laboral en el Senado

Gremios presionan por un paro de 36 horas ante el tratamiento de la reforma laboral en el Senado

Tras la media sanción de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, la tensión gremial se ha trasladado al Senado. El Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que agrupa a más de 100 organizaciones, ha comenzado a ejercer una fuerte presión sobre la conducción de la CGT para convocar a una medida de fuerza de 36 horas que coincida con el debate en la Cámara Alta.

Daniel Yofra, secretario general de la Federación Aceitera, y Rodolfo Aguiar, titular de ATE, encabezan el reclamo de endurecer el plan de lucha contra lo que califican como una iniciativa «criminal» que atenta contra derechos constitucionales.

Los argumentos del sindicalismo combativo

El sector de gremios industriales y estatales que impulsa el paro de un día y medio sostiene que la reforma aprobada por los diputados anula herramientas fundamentales de defensa laboral:

  • Restricciones al derecho de huelga: Denuncian que la ley dificultará la realización de asambleas y medidas de fuerza legítimas.
  • Precarización de condiciones: Advierten sobre el impacto negativo del banco de horas, el fraccionamiento de las vacaciones y la eliminación del pago de horas extra tal como se conoce actualmente.
  • Realidad salarial: Yofra destacó que «el 90% de los trabajadores registrados está por debajo de la línea de pobreza», lo que justifica una reacción gremial más contundente.

Ultimátum al triunvirato de la CGT

La dirigencia del Fresu, que incluye a Aceiteros, UOM, ATE y Aeronáuticos, ha dejado claro que la paciencia con la conducción nacional de la central obrera tiene un límite.

  1. Crítica a la estrategia legal: Yofra cuestionó que la CGT deposite sus esperanzas solo en los legisladores o en la Justicia, calificando esa postura como ajena a la esencia del sindicalismo.
  2. Acción independiente: Advirtieron que, si el triunvirato de la CGT no convoca a la huelga de 36 horas, el frente de sindicatos avanzará con una medida propia de alcance nacional.

Acusaciones de traición política

El malestar gremial también apuntó hacia los legisladores del bloque justicialista y aliados que acompañaron la reforma en Diputados. Los dirigentes señalaron que estos representantes «traicionaron» a su electorado al votar una iniciativa que, según su visión, beneficia la política de ajuste del gobierno de Javier Milei.

Por su parte, Rodolfo Aguiar comparó la agresividad de la reforma con periodos oscuros de la historia argentina y aseguró que la resignación no es una opción: «Si el gobierno espera que nos resignemos, eso no va a pasar».

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