La situación judicial de la abogada y creadora de contenido santiagueña, Agostina Páez, se agravó este viernes 23 de enero de 2026. La Policía Civil de Río de Janeiro cerró la investigación e imputó formalmente a la joven de 29 años por el delito de injuria racial, tras el incidente ocurrido el pasado 14 de enero en un bar del barrio de Ipanema.
Páez permanece bajo una medida cautelar que le impide abandonar territorio brasileño, tiene su pasaporte retenido y, desde el miércoles, debe portar una tobillera electrónica.
Las claves del caso
- El incidente: Según la denuncia y registros fílmicos, la abogada habría imitado los gestos de un mono frente a un empleado del local tras una discusión por el pago de la cuenta.
- La defensa de Páez: La imputada admite que su reacción fue «incorrecta» pero sostiene que fue una respuesta a provocaciones previas del personal (gestos obscenos y cobros indebidos). Además, afirma que los gestos eran una «broma» dirigida a sus amigas y que desconocía que fueran un delito en Brasil.
- Nuevo video: Un video de cámaras de seguridad incorporado recientemente a la causa muestra a uno de los mozos realizando gestos soeces hacia las turistas argentinas, lo que la defensa utiliza para argumentar un «conflicto bilateral».
- Situación procesal: En Brasil, la injuria racial fue equiparada al racismo; es un delito imprescriptible y no excarcelable bajo fianza, con penas que oscilan entre los 2 y 5 años de prisión.
Próximos pasos
La joven, que ha manifestado sentir «miedo de salir a la calle» y ha cerrado sus redes sociales ante las amenazas recibidas, tiene previsto un encuentro con el cónsul argentino en Río de Janeiro este lunes. Su abogado defensor, Sebastián Robles, ha solicitado que se le permita regresar a la Argentina y continuar el proceso de manera virtual, calificando la imposición de la tobillera como una medida «arbitraria».
