La selección de Irán confirmó su participación en la próxima Copa del Mundo, aunque analiza un boicot logístico hacia Estados Unidos en medio de la creciente tensión política entre ambos países.
La postura fue ratificada por el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, quien aseguró que el equipo competirá en el torneo, pero intentará no disputar sus partidos en territorio estadounidense.
Posible cambio de sede
Según el cronograma, Irán debe jugar en ciudades como Los Ángeles y Seattle, pero ante el conflicto, ya se iniciaron gestiones ante la FIFA para trasladar esos encuentros a México.
Incluso, el lugar previsto para la preparación del equipo en Arizona también podría ser modificado.
Desde el país norteamericano, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México está en condiciones de albergar los partidos si se concreta el cambio.
Tensión política en la previa
El clima se tensó aún más tras declaraciones del exmandatario Donald Trump, quien sostuvo que Irán no debería participar del torneo por motivos de seguridad.
Desde Teherán respondieron con firmeza, asegurando que ningún país puede impedir su حضور en la Copa del Mundo.
Participación garantizada
Pese al conflicto, Irán mantiene su planificación deportiva y busca alternativas logísticas que le permitan competir sin jugar en suelo estadounidense, en un Mundial que ya comienza a vivirse con fuerte carga política fuera de la cancha.
