Justicia en Brasil: 76 años de prisión para los autores intelectuales del crimen de Marielle Franco

Justicia en Brasil: 76 años de prisión para los autores intelectuales del crimen de Marielle Franco

En un fallo histórico que busca cerrar uno de los capítulos más oscuros de la política brasileña, el Supremo Tribunal Federal (STF) condenó este miércoles a los hermanos Chiquinho y Domingos Brazão a 76 años y 3 meses de prisión. La sentencia los señala como los responsables de planificar y ordenar el asesinato de la concejala Marielle Franco y su chofer, Anderson Gomes, ocurrido en marzo de 2018.+1

La Procuraduría General de la República fue determinante al establecer que el móvil del crimen fue estrictamente político. Las investigaciones demostraron que las iniciativas de Franco en el Concejo Municipal de Río de Janeiro chocaban directamente con los intereses económicos de los condenados, vinculados a la regularización de tierras controladas por milicias.

Otros condenados en la causa

La sentencia emitida por la Primera Sala del STF, bajo el voto del relator Alexandre de Moraes, también alcanzó a otros actores clave en la estructura de impunidad que rodeó el caso:

  • Ronald Alves de Paula (Mayor de la Policía Militar): Condenado a 56 años de prisión.
  • Rivaldo Barbosa (Exjefe de la Policía Civil): Recibió 18 años por obstrucción a la justicia y corrupción, aunque fue absuelto del cargo de homicidio.
  • Robson Calixto (Expolicía militar): Sentenciado a 9 años de cárcel.

El legado de Marielle Franco

Marielle Franco, de 38 años, fue acribillada al salir de un evento político en el centro de Río. Su identidad como mujer afrodescendiente, lesbiana y referente de las favelas la convirtió en una voz potente contra la violencia institucional y el avance de las milicias. Estas estructuras criminales, que originalmente surgieron en los años 80, controlan hoy vastos territorios y negocios inmobiliarios irregulares en la ciudad.

Su asesinato no solo conmovió a Brasil, sino que se transformó en un símbolo global de resistencia. Tras casi ocho años de impunidad, esta condena representa un avance crucial para desarticular el poder que las milicias ejercen sobre las instituciones del Estado.

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