Tras la publicación del último informe del INDEC, que ubicó la pobreza en 28,2% durante el segundo semestre de 2025, desde la Universidad Católica Argentina pusieron en duda que se trate de una mejora real en las condiciones de vida.
El investigador del Observatorio de la Deuda Social, Alejo Giannecchini, afirmó que “ni de cerca la situación es tan buena como lo muestran las cifras oficiales”, en referencia a la lectura que hizo el gobierno de Javier Milei.
Según explicó, “la mitad de la caída de la pobreza es un mero efecto estadístico y no una mejora real”, al tiempo que advirtió que la medición actual presenta limitaciones metodológicas que pueden distorsionar los resultados.
Entre los puntos cuestionados, señaló que las canastas utilizadas para medir el consumo de los hogares están basadas en patrones del año 2004, lo que —según indicó— podría generar una subestimación de los niveles reales de pobreza.
Además, remarcó que cambios introducidos en la medición de la Encuesta Permanente de Hogares habrían modificado la captación de ingresos, lo que también impacta en los indicadores. “Se empieza a registrar más y eso hace que caiga la pobreza sin que necesariamente mejore la situación del hogar”, sostuvo.
Giannecchini también puso el foco en el mercado laboral, al considerar que allí se refleja un escenario más complejo. Según detalló, los ingresos reales apenas crecieron un 2% en comparación con la gestión de Alberto Fernández, mientras que persisten problemas de informalidad y precarización.
En ese contexto, el especialista concluyó que, si bien los datos muestran una baja semestral, la situación social continúa siendo frágil y está lejos de reflejar una recuperación estructural.
