En una votación decisiva realizada este miércoles, el Parlamento Europeo dio luz verde a un paquete de asistencia financiera por 90.000 millones de euros destinado a sostener la defensa y la economía de Ucrania durante el periodo 2026-2027. La medida, que obtuvo 458 votos a favor, marca un cambio de paradigma en el rol de Europa, que ahora asume la mayor parte del financiamiento tras la suspensión de la ayuda proveniente de Estados Unidos.
El crédito se financiará mediante la emisión de deuda conjunta del bloque en los mercados internacionales, consolidando la unidad financiera de la UE frente al conflicto que está por cumplir cuatro años.
Destino de los fondos y condiciones del préstamo
El paquete financiero está diseñado para atender tanto la urgencia bélica como la estabilidad institucional del país:
- Defensa y armamento: 60.000 millones de euros se inyectarán directamente en la industria de defensa ucraniana para la compra de pertrechos y tecnología militar.
- Soporte presupuestario: Los 30.000 millones restantes se utilizarán para cubrir salarios, servicios públicos y el funcionamiento del Estado, sujetos a que Kiev avance con un programa de reformas estructurales.
- Cláusula de reembolso: Ucrania solo deberá devolver el dinero una vez que el conflicto finalice y Rusia pague las correspondientes reparaciones de guerra.
El rol de Europa ante la ausencia de EE. UU.
Tras la decisión del presidente Donald Trump de suspender el apoyo estadounidense, la UE ha pasado a cubrir dos tercios de las necesidades de financiamiento estimadas por el FMI. El resto será aportado por aliados estratégicos como Noruega y Canadá.
Dentro del bloque, países como República Checa, Hungría y Eslovaquia han quedado excluidos de cualquier impacto presupuestario relacionado con este mecanismo. Por otro lado, la propuesta de Alemania de utilizar activos rusos congelados para pagar esta deuda sigue encontrando resistencia en Bélgica, donde se custodia el grueso de esos fondos, debido a posibles riesgos en la estabilidad financiera global.
Se espera que los primeros desembolsos de este histórico préstamo comiencen a ejecutarse en el mes de abril, asegurando la operatividad de las fuerzas ucranianas para el resto del año.
