El intendente de Loreto, Ramón “Toto” González, rompió el silencio tras la viralización de imágenes que mostraron una fiesta privada con consumo de alcohol en el obrador municipal. Con un discurso tajante, el jefe comunal expresó su rechazo «absoluto y categórico» ante lo que calificó como actos «inaceptables y vergonzosos».
González fue enfático al despegar a su gestión de las conductas individuales de los involucrados, subrayando que el patrimonio municipal se sostiene con el esfuerzo de todos los vecinos y debe ser respetado exclusivamente como un espacio de trabajo.
Medidas inmediatas y sumarios administrativos
Ante la gravedad de la situación, el Intendente informó que ya instruyó a los asesores legales del Municipio para aplicar con rigor lo establecido en la Carta Orgánica y el Estatuto del Empleado Público. Las medidas dispuestas incluyen:
- Sumarios y suspensiones: Apertura inmediata de sumarios administrativos para todo el personal identificado en los videos y la suspensión preventiva de sus funciones mientras avance la investigación.
- Responsabilidad jerárquica: La investigación no se limitará a los presentes, sino que alcanzará a los responsables jerárquicos del área por falta de control.
- Resarcimiento económico: Se evalúan los daños ocasionados al mobiliario municipal para promover acciones legales que permitan el resarcimiento del patrimonio afectado.
«Gobernar es poner límites»
Durante su pronunciamiento, el mandatario loretano buscó llevar tranquilidad a la comunidad y respaldar al resto de la planta municipal que cumple sus tareas con dignidad. «No voy a permitir que la conducta irresponsable de unos pocos manche el honor de una institución que es de todos los loretanos», afirmó con firmeza.
González cerró su mensaje con una advertencia clara para el futuro de la administración: «En Loreto, ser empleado público es un privilegio y una enorme responsabilidad; quienes no lo comprendan así, no tienen lugar en esta gestión». Con esta respuesta, el Municipio busca cerrar el capítulo de la polémica asegurando que se actuará «sin encubrimientos ni medias tintas».
