Este domingo 1 de marzo de 2026, durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV lanzó un dramático llamado a la paz mundial. Ante la ofensiva coordinada contra Irán y la muerte de su líder supremo, el Pontífice advirtió que la humanidad se encuentra en una encrucijada histórica y exigió a los líderes de las potencias involucradas que detengan la violencia antes de que sea irreversible.
«El mundo enfrenta horas dramáticas», señaló el Santo Padre, quien instó a reemplazar la lógica de las armas por la de la negociación urgente.
Los ejes del mensaje papal
El discurso de León XIV estuvo marcado por una profunda preocupación por la estabilidad global y la seguridad de las poblaciones civiles:
- Responsabilidad moral: El Papa exhortó a los jefes de Estado de Estados Unidos, Israel e Irán a asumir su responsabilidad ética para frenar los ataques cruzados.
- Fracaso de la disuasión: Subrayó que la paz no puede sostenerse en la «capacidad armamentística» ni en las amenazas constantes, sino en conversaciones genuinas y responsables.
- Diplomacia como prioridad: Reclamó que los organismos internacionales recuperen el protagonismo perdido para evitar una tragedia de magnitud incalculable en la región.
Otras intenciones del Ángelus
Más allá del conflicto en el Golfo, el Sumo Pontífice dedicó palabras a otras crisis humanitarias y adelantó parte de su agenda para este año:
- Conflictos regionales: Pidió retomar el diálogo en las crecientes tensiones fronterizas entre Pakistán y Afganistán.
- Solidaridad con Brasil: Expresó su cercanía con las víctimas de las devastadoras inundaciones en el estado de Minas Gerais.
- Viaje a África: Saludó a una delegación de Camerún, confirmando que mantiene en pie su visita apostólica a ese país prevista para el mes de abril.
El mensaje del Papa coincide con el segundo domingo de Cuaresma, un tiempo que utilizó para pedir por la «conversión de los corazones» de quienes tienen el poder de decidir sobre la vida y la muerte de millones de personas.
