León XIV cierra el año con paz espiritual, mientras el bolsillo argentino libra su propia guerra

León XIV cierra el año con paz espiritual, mientras el bolsillo argentino libra su propia guerra

En medio de una crisis que no da tregua, el llamado al Jubileo 2025 suena como un eco lejano para una sociedad que prioriza el plato de comida sobre el viaje a Roma.

El papa León XIV despidió el 2025 con un balance cargado de mística y recuerdos hacia su antecesor, el fallecido papa Francisco. Sin embargo, para los millones de fieles que en Argentina atraviesan una de las peores crisis económicas de su historia, el discurso del Sumo Pontífice sobre la «gracia y la misericordia» se choca de frente con la imposibilidad de llegar a fin de mes.

Mientras el Vaticano celebra el éxito del Jubileo de la Esperanza —una celebración que movilizó a millones de peregrinos con alto poder adquisitivo de todo el mundo—, en las parroquias de los barrios populares del conurbano bonaerense y del interior del país, la «esperanza» se traduce en que las ollas populares alcancen para todos.

El lujo del peregrinaje frente a la canasta básica

León XIV destacó el «viaje espiritual» de quienes cruzaron la Puerta Santa. No obstante, en un país donde la inflación ha pulverizado los salarios, el simple hecho de pagar el transporte público es un desafío. Para el trabajador argentino, el concepto de «peregrinar» a Roma es hoy una fantasía de otra época, un gasto innecesario e inalcanzable en medio de un ajuste que parece no tener fin.

«Es difícil hablar de paz y renovación espiritual cuando el hambre golpea la puerta», comentan referentes sociales en Argentina. El contraste es hiriente: por un lado, la pompa del Cónclave y los eventos vaticanos; por el otro, el desmantelamiento de la asistencia social y el encarecimiento de los medicamentos básicos para los ancianos.

¿Paz global o paz en la mesa?

Si bien el Papa lamentó la devastación de la guerra, en Argentina se vive una guerra silenciosa: la de los precios. El llamado a «poner todo frente al Señor» que hizo León XIV este miércoles resuena de forma distinta en un hogar que ha tenido que eliminar la carne de su dieta y que vive bajo la incertidumbre de los tarifazos.

El Jubileo 2025 cierra sus puertas oficialmente el próximo martes. Mientras tanto, en Argentina, se abren las puertas de un 2026 que promete más austeridad forzada. La brecha entre el mensaje de fe desde los palacios romanos y la realidad de los que «no la están pasando bien» evidencia una desconexión que ni el más solemne de los discursos parece poder salvar.

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