Luego de más de dos meses de combate ininterrumpido contra las llamas, la Agencia Federal de Emergencias confirmó que el incendio en el Parque Nacional Los Alerces ha sido finalmente contenido. El fuego, uno de los más agresivos de los últimos años, dejó una huella de destrucción que supera las 16.000 hectáreas dentro de esta reserva natural protegida.
El avance de los brigadistas logró consolidarse gracias a un cambio favorable en las condiciones meteorológicas, aunque las autoridades mantienen una postura de cautela extrema.
Factores clave para el control del fuego
El éxito en el cerco del perímetro fue posible gracias a la combinación del esfuerzo humano y la naturaleza:
- Clima favorable: El descenso de las temperaturas, sumado a las recientes lluvias y nevadas, fueron determinantes para enfriar el suelo y apagar los focos secundarios.
- Operativo masivo: Un total de 473 personas trabajaron en la línea de fuego y en logística, coordinando tareas entre Parques Nacionales y el Servicio Provincial de Manejo del Fuego.
Alerta persistente y daños provinciales
A pesar del estado de «contención», la emergencia no ha finalizado formalmente. El Servicio Meteorológico Nacional advierte que el riesgo de nuevos incendios sigue siendo alto en la región andina, por lo que las guardias de ceniza y el monitoreo aéreo continuarán de forma permanente.
El impacto ambiental en la provincia de Chubut es devastador:
- Pérdida total: En lo que va de la temporada, la provincia ya ha perdido más de 50.000 hectáreas debido a diversos focos ígneos.
- Impacto en Los Alerces: La quema de bosque nativo, incluyendo especies milenarias, representa un daño irreversible para la biodiversidad del parque.
Las autoridades ya iniciaron las pericias para determinar el origen del fuego, mientras los equipos de restauración comienzan a evaluar los planes de reforestación para las zonas menos comprometidas del área protegida.
