La jornada financiera de este martes estuvo marcada por una marcada volatilidad que afectó severamente a los activos argentinos. En un clima de desconfianza global y tensiones domésticas, tanto las acciones como los bonos soberanos cerraron con pérdidas generalizadas, impulsando al riesgo país de JP Morgan hasta los 503 puntos básicos, su nivel más alto desde finales de enero.
El contexto internacional no ayudó: Wall Street vivió una sesión de ventas masivas, especialmente en el sector tecnológico, lo que arrastró a los papeles argentinos que cotizan en Nueva York (ADR), con desplomes que en algunos casos puntuales llegaron a cifras alarmantes.
Desempeño negativo en la plaza local y externa
El impacto se sintió con fuerza en los principales indicadores económicos:
- S&P Merval: El índice de la Bolsa porteña retrocedió un 2,2%, ubicándose en los 3.030.000 puntos y acumulando una caída del 5% en lo que va del mes.
- Bonos Soberanos: Los títulos en dólares cayeron en promedio un 0,6%, reflejando la cautela de los inversores ante el escenario de deuda.
- Nasdaq: El índice tecnológico en EE. UU. se hundió casi un 2%, afectado por bajas en gigantes como Nvidia (-3%), Amazon y Microsoft.
- Vista Energy: Fue una de las empresas más golpeadas con una caída del 8%, tras conocerse que el Abu Dhabi Investment Council venderá una participación millonaria en la firma.
Vencimientos con el FMI e incertidumbre estadística
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que la Argentina cumplió con el pago de USD 880 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI) correspondientes a intereses. El funcionario aclaró que se utilizaron Derechos Especiales de Giro (DEG) adquiridos a Estados Unidos y ratificó que, por el momento, el Gobierno no tiene planes de emitir nueva deuda en los mercados internacionales, a pesar de la suba del riesgo país.
A la presión externa se sumaron factores internos que inquietan al mercado, particularmente las discusiones sobre los cambios en el Indec y la metodología para medir la inflación, un dato clave para los activos que ajustan por coeficiente CER y para la previsibilidad macroeconómica general.
