El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció un giro histórico en la política de defensa de su país al confirmar que ampliará su arsenal nuclear por primera vez desde 1992. Bajo una nueva estrategia denominada «disuasión avanzada», el mandatario busca consolidar la autonomía estratégica de Europa frente a un escenario global marcado por la inestabilidad y las crecientes amenazas militares.
Expansión del arsenal y fin de la transparencia
La decisión implica un aumento en el número de ojivas nucleares, que hasta el momento se estimaban en unas 290 unidades. Macron justificó esta medida como una necesidad ante el «mundo peligroso» actual, introduciendo cambios significativos en la doctrina francesa:
- Aumento de ojivas: Aunque no precisó la cantidad exacta, confirmó que el arsenal crecerá para reforzar el poder de fuego del país.
- Reserva de información: Francia dejará de publicar cifras oficiales sobre su armamento atómico, rompiendo con una larga tradición de transparencia informativa.
- Nuevas tecnologías: Se anunció la construcción del submarino nuclear lanzamisiles L’Invincible, cuya entrada en servicio está prevista para el año 2036.
Disuasión compartida en territorio europeo
Una de las novedades más disruptivas es la habilitación para que aviones franceses con capacidad nuclear operen desde bases de países aliados. Ocho naciones europeas, entre ellas Alemania, Reino Unido y Polonia, aceptaron integrarse a este esquema:
- Despliegue de Rafales: Los cazas equipados con misiles nucleares ASMPA podrán estacionarse temporalmente en estos países para dispersar las fuerzas estratégicas.
- Soberanía de decisión: El presidente fue enfático al aclarar que, a pesar de la distribución geográfica, la decisión final sobre el uso de las armas seguirá siendo exclusivamente de Francia, sin mando compartido.
- Profundidad estratégica: El objetivo es complicar los cálculos de posibles adversarios al no concentrar todo el poder nuclear en un solo punto del continente.
Un mensaje directo a las potencias globales
En su discurso, Macron aludió directamente a la guerra de desgaste en Rusia, el crecimiento militar de China y las tensiones balísticas en Medio Oriente con Irán. El mandatario advirtió que cualquier ataque contra Francia tendría un costo inasumible, asegurando que «ningún país podría mantenerse indemne, por poderoso que sea».
Con este movimiento, Francia reafirma su rol como la única potencia nuclear de la Unión Europea, posicionándose como el pilar de seguridad del bloque en un contexto de máxima incertidumbre internacional.
