Mark Carney asume como nuevo primer ministro de Canadá en medio de tensiones con EE.UU.

Mark Carney asume como nuevo primer ministro de Canadá en medio de tensiones con EE.UU.

El gobernante Partido Liberal depositó su confianza en Carney, una economista con una trayectoria destacada en instituciones financieras internacionales, con la esperanza de que su liderazgo ayude a estabilizar la economía canadiense.

Ottawa – Mark Carney, exdirector del Banco Central de Canadá, asumió este viernes como nuevo primer ministro del país en sustitución de Justin Trudeau, en un contexto marcado por crecientes tensiones comerciales con Estados Unidos. Trudeau, quien gobernó Canadá durante una década (2015-2025), anunció su dimisión en enero tras perder apoyo político.

El gobernante Partido Liberal depositó su confianza en Carney, una economista con una trayectoria destacada en instituciones financieras internacionales, con la esperanza de que su liderazgo ayude a estabilizar la economía canadiense. Su mandato inicia en un momento crítico, ya que el país enfrenta una guerra comercial con su principal socio y vecino, Estados Unidos, que ha impuesto nuevos aranceles y alimentado rumores de anexión.

Un gabinete con continuidad y cambios estratégicos

En una ceremonia oficial en Ottawa, Carney prestó juramento ante la gobernadora general Mary Simon, representante del rey Carlos III en Canadá. Junto a él, asumieron también los nuevos integrantes de su gabinete, una combinación de figuras experimentadas del gobierno de Trudeau con algunas incorporaciones estratégicas.

Entre los ministros destacados se encuentra Chrystia Freeland, ahora a cargo de Transporte y Comercio Interno. Freeland fue una de las principales candidatas a liderar el Partido Liberal tras la renuncia de Trudeau y su salida del gobierno en diciembre de 2024 fue uno de los factores que precipitó la crisis política. En Finanzas continuará François-Philippe Champagne, mientras que Mélanie Joly seguirá al frente de Exteriores y Dominic LeBlanc asumirá la cartera de Comercio Internacional.

Tensiones con EE.UU. y la sombra de Trump

Carney asume en un clima de tensión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien recientemente impuso aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio canadienses. En respuesta, Canadá ha implementado medidas similares contra productos estadounidenses. Además, Trump ha hecho reiterados llamados a que Canadá se convierta en el estado número 51 de la Unión Americana, una propuesta que ha sido rechazada categóricamente por el nuevo primer ministro.

«Canadá nunca jamás será parte de Estados Unidos, de ninguna manera», declaró Carney en su primer discurso como líder del país, ratificando su postura de independencia frente a las declaraciones del mandatario estadounidense. No obstante, aseguró estar dispuesto a negociar un nuevo acuerdo comercial para evitar una escalada en el conflicto económico bilateral.

Desafíos políticos y económicos

Si bien Carney goza de una sólida reputación en el ámbito financiero, su falta de experiencia en cargos políticos electivos representa un desafío en su mandato. Su habilidad para gestionar la crisis económica y la relación con EE.UU. será puesta a prueba en los próximos meses, especialmente en un año electoral. Canadá tiene programadas elecciones generales en octubre, aunque algunos analistas anticipan que podrían adelantarse.

Las encuestas recientes muestran una ligera ventaja para la oposición conservadora, lo que coloca a Carney en una posición de urgencia para consolidar el apoyo popular. La política de aranceles de Trump y la incertidumbre económica serán temas centrales de la campaña electoral.

Una agenda internacional activa

Consciente de la necesidad de diversificar los lazos comerciales de Canadá, Carney planea viajar en los próximos días a Londres y París para reforzar la relación con Europa, en un intento de reducir la dependencia económica del mercado estadounidense. Su experiencia en el Banco de Inglaterra durante la crisis del Brexit le otorga credibilidad en estos esfuerzos diplomáticos.

En su primer discurso como primer ministro, Carney prometió «defender los intereses de Canadá con firmeza» y buscar «nuevas oportunidades de crecimiento económico». Con la incertidumbre sobre el futuro de las relaciones con Estados Unidos, su liderazgo será determinante para definir el rumbo del país en los próximos años.

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