Milei arremete contra la resistencia regional y tilda de “hipócritas” a quienes defienden el Derecho Internacional

Milei arremete contra la resistencia regional y tilda de “hipócritas” a quienes defienden el Derecho Internacional

En un nuevo ejercicio de subordinación a los intereses de Washington, el presidente Javier Milei salió a respaldar con euforia el secuestro de Nicolás Maduro y la agresión militar estadounidense. A través de un violento descargo en sus redes sociales, el mandatario argentino descargó sus ataques contra los sectores que denuncian la invasión, calificando de «hipócritas» y «zurdos» a quienes exigen el respeto por la soberanía de los pueblos frente a la avanzada de Donald Trump.

El discurso presidencial, cargado de adjetivos descalificadores, busca legitimar el uso de la fuerza extranjera como herramienta política, rompiendo con la histórica tradición diplomática argentina de no intervención.

El «relato» de la libertad mediante misiles

Milei utilizó su plataforma para instalar una narrativa que presenta el bombardeo sobre Caracas como una supuesta gesta libertadora, ignorando las consecuencias humanitarias de la intervención:

  • Estigmatización de la disidencia: El presidente acusó a los sectores progresistas de «llorar por el fracaso de su ideología», intentando reducir una grave violación al derecho internacional a una simple disputa partidaria.
  • Validación del secuestro: Al calificar a Maduro como «exdictador» y «jefe de organización narcoterrorista», Milei replica punto por punto el guion del Departamento de Justicia de EE. UU., diseñado para despojar al mandatario venezolano de sus derechos y su inmunidad soberana.
  • Uso político del caso Nahuel Gallo: El mandatario volvió a mencionar la situación del gendarme argentino detenido en Venezuela para azuzar el conflicto, sugiriendo que la agresión armada facilitará su liberación, a pesar de que la intervención militar pone en riesgo la vida de todos los detenidos en el territorio.

La «Libertad» como fachada de la ocupación

Con su ya habitual consigna «Viva la libertad carajo», Milei cerró su mensaje celebrando lo que gran parte de la comunidad internacional —incluyendo a potencias como Rusia y China— considera un acto de piratería moderna. Al afirmar que «la izquierda llora», el mandatario argentino desprecia los llamados a la paz de líderes regionales como Gustavo Petro y Lula da Silva, quienes han advertido sobre el peligro de un incendio bélico en Sudamérica.

Un alineamiento sin condiciones

Esta reacción oficial confirma que el gobierno de La Libertad Avanza ha decidido actuar como el principal vocero del intervencionismo en el Cono Sur. Mientras las embajadas argentinas en la región refuerzan su seguridad ante el repudio popular, Milei insiste en una postura de confrontación total que aísla a la Argentina del bloque de naciones que aún defienden el multilateralismo y la paz por encima del dominio imperial.

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