En una jornada cargada de simbolismo y tensión política, el presidente Javier Milei presidió este sábado en San Lorenzo, Santa Fe, el acto por el 213° aniversario de la Batalla de San Lorenzo. El evento central fue la formalización del traslado del sable corvo de José de San Martín, que dejó el Museo Histórico Nacional para quedar bajo la custodia permanente del Regimiento de Granaderos a Caballo en su cuartel de Palermo.
La ceremonia, realizada en el histórico Campo de la Gloria, contó con la presencia del gobernador santafesino Maximililiano Pullaro, aunque el clima entre ambos mandatarios se percibió distante debido a los recientes roces por fondos coparticipables y obras públicas.
El discurso presidencial: «Justicia histórica»
Durante su alocución, Milei defendió enfáticamente la medida, calificándola como un acto de reparación ante lo que llamó «el descuido de los cipayos».
- Reivindicación militar: El Presidente sostuvo que el sable vuelve «al lugar del que nunca debió haber salido», criticando la gestión del peronismo sobre la reliquia. Recordó los robos sufridos por la pieza en la década de 1960 para cuestionar la seguridad del museo civil.
- Acceso público: Ante las críticas por la supuesta «militarización» del patrimonio, Milei aclaró que el sable seguirá expuesto al público en la sede de Granaderos (Av. Luis María Campos 554, CABA) de miércoles a domingo con entrada gratuita.
- Eje político: Definió al sable como el símbolo de un «proyecto argentino» que liberó al continente de un «Estado tiránico que solo buscaba defender privilegios».
Renuncia y conflicto en el ámbito cultural
La decisión presidencial no estuvo exenta de costos institucionales. La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia indeclinable el pasado martes.
Rodríguez Aguilar, quien había asumido en 2025, calificó el traslado como un «retroceso» y cuestionó la interpretación del Gobierno sobre el legado de la pieza. Académicos e historiadores se sumaron al rechazo, argumentando que el retiro del sable del museo rompe con una tradición de acceso civil y democrático al patrimonio histórico.
El respaldo judicial
El traslado se ejecutó luego de que la jueza federal Macarena Marra Giménez rechazara una medida cautelar presentada por los descendientes de Manuela Rosas y Máximo Terrero (quienes donaron el sable al Estado en el siglo XIX).
- El fallo: La magistrada consideró que no se acreditó que la donación original tuviera un «cargo» u obligación legal de permanecer exclusivamente en el museo.
- Requisito: No obstante, la Justicia intimó al Regimiento de Granaderos a informar en un plazo de cinco días las medidas específicas de seguridad y conservación que se implementarán para garantizar que la integridad del arma no corra peligro en su nueva ubicación.
