En un mensaje transmitido por la televisión estatal este jueves, Mojtaba Khamenei realizó su primera declaración oficial tras suceder a su padre, Ali Jamenei, quien falleció recientemente en un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel. Sin aparecer en cámara, el nuevo líder ratificó una postura de confrontación total y advirtió sobre la expansión del conflicto en Medio Oriente.
Bloqueo del Estrecho de Ormuz y represalias
El anuncio central del comunicado fue la confirmación de que el Estrecho de Ormuz permanecerá cerrado. Khamenei definió esta medida como una herramienta estratégica de presión contra lo que denomina «el enemigo» (EE. UU. e Israel). Cabe destacar que esta zona es el punto de tránsito más importante del mundo para el comercio de petróleo, por lo que su cierre prolongado representa una amenaza crítica para la economía global.
Puntos clave del discurso:
- Venganza de sangre: Juró represalias por la muerte de su padre y otros familiares (su madre, una hermana y una sobrina) fallecidos en la ofensiva aérea. «Vengaremos la sangre de nuestros mártires», sentenció.
- Ataque a bases militares: Amenazó con que todas las instalaciones de Estados Unidos en la región serán blancos de ataque.
- Presión a los países árabes: Instó a los vecinos del Golfo a cerrar las bases norteamericanas en sus territorios, calificando la protección estadounidense como «una mentira».
Nuevos frentes de batalla
Khamenei sugirió la apertura de «otros frentes» en lugares donde el enemigo sea «vulnerable e inexperto». Aunque no dio precisiones geográficas, estas declaraciones han encendido las alarmas en Occidente por la posible activación de células en Europa o ataques en zonas fuera del área inmediata de conflicto.
Contexto sucesorio
El nuevo líder supremo confirmó haber reconocido el cuerpo de su padre tras el ataque, describiéndolo como «una montaña de firmeza». La asunción de Mojtaba marca una continuidad radical en la política exterior de Teherán, cerrando cualquier puerta inmediata a la negociación y profundizando la crisis en una región ya devastada por la «guerra de los 12 días» y los bombardeos recientes.
