Santiago del Estero amaneció este lunes 2 de marzo de 2026 con nuevos precios en los surtidores. Las principales petroleras (YPF, Shell y Axion) aplicaron incrementos que oscilan entre el 4% y el 4,6%, consolidando una tendencia alcista que ya suma presión a la economía tras el fuerte salto del 45% registrado en febrero.
La actualización de las pizarras se realizó durante la madrugada del domingo, sorprendiendo a quienes se acercaron a cargar combustible el fin de semana.

Radiografía de precios en Santiago del Estero
El escenario actual muestra una brecha marcada entre la petrolera estatal y sus competidoras privadas, que ya rompieron barreras psicológicas de precios:
- Shell y Axion: La nafta súper ya superó los $1.800, mientras que las versiones Premium se ubican por encima de los $2.000.
- YPF: Mantiene los valores más competitivos de la plaza, aunque con ajustes diarios leves. La nafta súper se ubica en $1.771 y la Infinia (Premium) en $1.853. Cabe destacar que en esta compañía se observan variaciones diarias de entre $2 y $5.
El impacto en el consumo: «Ya no piden tanque lleno»
El cambio en el comportamiento de los clientes es evidente para los playeros de las estaciones locales. La crisis se refleja en las cifras de carga:
- Llenar el tanque: Para un automóvil estándar, completar el depósito con nafta súper ya demanda más de $60.000.
- Cargas mínimas: En motocicletas, principal herramienta de trabajo en la provincia, muchos usuarios siguen pidiendo cargas de apenas $1.000, mientras que en autos las cargas fraccionadas de $5.000 son cada vez más frecuentes.
Evolución trimestral (Enero – Marzo 2026)
Tras un enero con la nafta súper a $1.173, el mes de febrero marcó el mayor impacto con una suba del 45% que llevó el valor a $1.698. Este nuevo incremento de marzo, aunque porcentualmente menor (alrededor del 4,3%), profundiza la pérdida del poder adquisitivo de los conductores santiagueños.
Este nuevo ajuste responde a la actualización de los impuestos al combustible y al deslizamiento del tipo de cambio oficial, factores que las empresas trasladan de manera directa al consumidor final.
