«Piratería absoluta»: Rusia denuncia el secuestro del petrolero «Marinera» y exige la liberación de su tripulación

«Piratería absoluta»: Rusia denuncia el secuestro del petrolero «Marinera» y exige la liberación de su tripulación

El Kremlin ha elevado al máximo la tensión diplomática tras la incautación del buque petrolero Bella 1 (rebautizado como Marinera) por parte de las fuerzas especiales de Estados Unidos y el Reino Unido. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia calificaron la operación en el Atlántico Norte como un «acto de piratería absoluta», denunciando que el abordaje se produjo en aguas internacionales, violando la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

Los detalles del asalto en alta mar

La operación, que puso fin a una persecución de dos semanas, se ejecutó este miércoles a las 15:00 (hora de Moscú). Según los reportes, la comunicación con el buque se cortó abruptamente tras el abordaje de unidades de élite norteamericanas.

  • Localización estratégica: El secuestro ocurrió en la zona conocida como la Brecha GIUK (entre Groenlandia, Islandia y el Reino Unido), un punto clave para la vigilancia de submarinos.
  • Apoyo aliado: Estados Unidos contó con la colaboración de la Real Fuerza Aérea (RAF) británica, que utilizó aviones P-8A Poseidon para el rastreo, y del navío logístico RFA Tideforce.
  • Estado de la nave: La empresa propietaria, BurevestMarin, aseguró que el buque navegaba «en lastre» (sin carga) y que su carácter era estrictamente civil.

El conflicto de las «Dos Banderas»

El punto de mayor fricción legal reside en la identidad del buque. Mientras que Washington lo considera un «buque apátrida» que operaba de forma fraudulenta para la «flota fantasma» de Venezuela, Rusia sostiene que el navío tenía permiso legal para navegar bajo su pabellón desde el 24 de diciembre.

  1. Versión de EE.UU.: Sostiene que el cambio de nombre y bandera fue una maniobra desesperada para evadir el bloqueo total decretado por Donald Trump contra el petróleo venezolano tras la detención de Nicolás Maduro.
  2. Versión de Rusia: Denuncia que el capitán intentó identificarse repetidamente y que el abordaje en alta mar constituye una agresión unilateral contra la soberanía rusa.

La exigencia del Kremlin

El gobierno de Vladimir Putin ha exigido el retorno inmediato y sin condiciones de todos los ciudadanos rusos que integraban la tripulación. Asimismo, advirtieron que monitorean de cerca el trato que reciben sus marineros, exigiendo que se respeten sus derechos humanos ante lo que consideran un secuestro militar en aguas internacionales.

Este incidente, sumado a la incautación simultánea del buque M/T Sofia en el Caribe, marca el inicio de un 2026 con las rutas comerciales convertidas en un campo de batalla geopolítico.

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