El riesgo país subió 1,6% y se ubicó en 575 puntos. Bonos y acciones se desplomaron 3% en promedio.
Toto Caputo consiguió los dólares para pasar el primer vencimiento fuerte del año, pero el mercado no aplaudió: cayeron acciones y bonos y subió el riesgo país, que mide la confianza en la capacidad de pago.
Tras el anuncio de Economía del préstamo repo por USD 3.000 millones, el riesgo país saltó un 1,6% y volvió a superar los 575 puntos. La reacción del mercado es contra intuitiva: ¿Por qué en el momento que el ministro anuncia que tiene los dólares para pagar la deuda, el indicador que mide la capacidad de pago, castiga a la Argentina?
«Lo primero, aunque obvio, es lo más importante: el anuncio de Caputo del préstamo repo confirma que no tenía los dólares para pagar. Lo segundo es que los préstamos repo son un recurso de última instancia de países que no acceden al mercado y que por eso mismo les piden garantías especiales. Todas las señales son de una economía con problemas para pagar sus deudas», explicó a LPO un experimentado banquero.
En efecto, para conseguir los USD 3.000 millones que le prestó un consorcio de seis bancos liderados por el JP Morgan, Caputo tuvo que pagar una tasa del 7,4% anual en dólares y deberá devolver el total en exactamente un año. Además, le exigieron que caucione en garantía bonos AL35 y AE38.
En esta gestión hubo tres repos: USD 1.000 millones, después USD 2.000 millones y ahora USD 3.000 millones, que reflejan un sendero descendente de la tasa que pasó de 4,75 a 4,5 y ahora a 4 puntos sobre la tasa internacional, llevando el costo total de 8,8% al 7,4% actuall. Pero el dato que inquieta es que los plazos son vez más cortos: de más de dos años al arranque, a casi un año ahora. Y con garantías que crecen en espejo del monto.
La baja de la tasa que consiguió el Gobierno en el repo no puede leerse sin el contexto global. En el último año, la tasa de referencia internacional cayó de forma significativa: la SOFR, que en 2024 se movía en torno al 5,3% anual, hoy opera más cerca del 4,3/4,4%, un recorte de casi 100 puntos básicos. Ese movimiento explica buena parte del abaratamiento del financiamiento.
La lectura que circuló entre mesas es que el riesgo país no baja porque el financiamiento que consigue Caputo es de baja «calidad»: sirve para pagar el vencimiento inmediato, pero no despeja las dudas sobre la capacidad de pago en el mediano y largo plazo.
Ahí aparece el malestar del mercado. La lectura que circuló entre mesas es que el riesgo crediticio no baja porque el financiamiento que aparece es de baja «calidad»: sirve para pagar el vencimiento inmediato, pero no despeja las dudas sobre la capacidad de pago en el mediano plazo. «Hasta que no construyas una dinámica de compras genuinas y persistentes de reservas, el riesgo país difícil que baje», afirmó a LPO un analista del mercado.
Es que, por un lado, el Banco Central compra dólares para mostrarle al FMI que las reservas contables crecen. Pero en paralelo vende contratos de dólar futuro y opera con bonos para anclar expectativas y contener presiones. Al mismo tiempo, el Tesoro aparece vendiendo dólares en el mercado oficial para evitar que el mayorista roce el techo de la banda.

A ese esquema se suma una maniobra tan efectiva como polémica con los bancos: el Gobierno les ofrece títulos dólar-linked de muy corto plazo, con rendimientos implícitos elevados, que les aseguran un dólar más barato a días. Con ese incentivo, los bancos retraen su demanda de divisas y los dólares que quedan «libres» son absorbidos por el Central, que puede mostrar compras. Este miércoles sumó apenas USD 9 millones.
El resultado es una foto de ida y vuelta: se compran dólares por una ventanilla, se los vuelca por otra y se refuerza el control con derivados financieros. Una estrategia que permite ganar tiempo y sostener el tipo de cambio dentro de la banda, pero que deja abierta la duda central del mercado: cuán genuina es la acumulación de reservas.
Otro punto sensible es el de los colaterales, porque el repo no es un préstamo «a sola firma»: es un préstamo con prenda. Si los bonos entregados como garantía (AL35/AE38) bajan de precio, se activa el mecanismo clásico del mercado: margin call. Los prestamistas pueden exigir más bonos o efectivo para sostener el nivel de cobertura pactado. Eso aprieta liquidez y encarece el endeudamiento en el peor momento. Y si encima hubiera un salto devaluatorio, la combinación puede ser explosiva: caen precios de bonos, sube la exigencia de garantías y la rueda se vuelve más pesada.
Un detalle en la operación anunciada sorprendió por su valor simbólico: entre los participantes del préstamo repo apareció un banco chino, Bank of China.
Hubo, además, un detalle en la operación anunciada que sorprendió por su valor simbólico: entre los participantes apareció un banco chino. Bank of China aparece del grupo de entidades que habría intervenido en el financiamiento, junto a otros nombres de primera línea como el BBVA, el Santander y el Citibank tal como reveló Bloomberg.
Y como si faltara una capa, volvió la vieja tensión de siempre: deuda del Tesoro con el Banco Central. El repo lo toma el BCRA, pero el que paga es el Tesoro. Federico Machado de OPEN lo explicó con claridad «El Central se queda con una deuda en dólares cuando Economía le compra esas divisas. Y eso implica que las reservas no crecen en la misma magnitud en la que el BCRA se endeuda para conseguir los dólares que necesita el Tesoro, aunque es mejor eso que usar reservas netas o el swap».
Desde CEPEP agregaron un detalle monetario que el mercado también mira: cuando un banco central compra dólares, emite pesos y expande la base monetaria.
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