Rematan la fábrica que lanzó los caramelos No hay plata por caída de ventas

Rematan la fábrica que lanzó los caramelos No hay plata por caída de ventas

La emblemática fábrica de golosinas Marengo, ubicada en la ciudad santafesina de Rafaela, fue vendida en las últimas horas tras un prolongado conflicto laboral y una crisis financiera que la firma no pudo revertir. La empresa había cobrado notoriedad nacional en diciembre de 2023 al lanzar una línea de caramelos ácidos con el eslogan presidencial «No hay plata», una apuesta comercial que terminó convirtiéndose en una amarga ironía ante el desplome del consumo interno.

Tras más de 80 años de trayectoria, los propietarios notificaron al Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) la transferencia de la planta a un grupo inversor de Buenos Aires.

Crisis de consumo y conflicto salarial

El deterioro de la firma comenzó a profundizarse a mediados de 2025, cuando la recesión impactó directamente en el rubro de las golosinas, considerado un consumo prescindible. El proceso de caída incluyó hitos críticos:

  • Suspensiones masivas: En julio de 2025, la empresa suspendió a 60 trabajadores sin goce de sueldo alegando falta de insumos y caída en las ventas.
  • Atrasos salariales: El conflicto estalló a inicios de este mes con protestas frente a la planta por deudas en los haberes de enero, el aguinaldo y aportes de obra social.
  • Cierre temporal: En las semanas previas a la venta, la fábrica permaneció cerrada y sin producción, lo que generó una fuerte incertidumbre entre el personal.

Continuidad laboral y normalización de pagos

A pesar de la venta, la noticia trajo un alivio parcial a los trabajadores. Según informó el secretario general de STIA Rafaela, Nicolás González, el acuerdo de traspaso incluye puntos clave para el personal:

  1. Garantía de puestos: El nuevo grupo empresario se comprometió a preservar las fuentes laborales de los aproximadamente 44 operarios que quedaban en planta tras las reducciones del año pasado.
  2. Saldos cancelados: En el marco de la negociación de venta, los trabajadores recibieron finalmente el pago total de los haberes adeudados correspondientes al mes de enero.
  3. Reactivación productiva: Se espera que la planta retome sus tareas habituales la próxima semana, una vez finalizado el periodo de vacaciones forzosas que se había dispuesto por la falta de insumos.

La historia de Marengo cierra un capítulo que comenzó con un «homenaje» al ajuste y termina con la firma cambiando de manos para evitar la quiebra definitiva. El nuevo grupo inversor, ligado al sector alimenticio, tiene ahora el desafío de reactivar una marca histórica en un contexto que sigue siendo complejo para las pequeñas y medianas empresas.

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