Seguridad establece restricciones para la prensa durante el debate en el Congreso

Seguridad establece restricciones para la prensa durante el debate en el Congreso

En la previa de una jornada que se anticipa de alta conflictividad, el Ministerio de Seguridad de la Nación, bajo la conducción de Alejandra Monteoliva, emitió un comunicado con directrices específicas para los trabajadores de prensa que cubran las manifestaciones frente al Congreso. El protocolo, diseñado para los días 18, 19 y 20 de febrero, establece perímetros de circulación y advierte sobre las consecuencias de no acatar las recomendaciones oficiales.

La medida surge en un contexto de tensión creciente por el debate de la reforma laboral y ha despertado críticas en diversos sectores periodísticos, que interpretan el mensaje oficial como un condicionamiento a la libertad de trabajo y una advertencia sobre el uso de la fuerza.

Zonas asignadas y «autopuesta en peligro»

El documento oficial justifica las restricciones bajo el objetivo de «resguardar la integridad física de periodistas, camarógrafos y personal de apoyo». Los puntos principales incluyen:

  • Estacionamiento exclusivo: Se dispuso que los móviles de exteriores se ubiquen únicamente sobre la avenida Hipólito Yrigoyen al 1700 (lado par).
  • Posicionamiento táctico: Se «sugiere» a los cronistas evitar ubicarse entre los manifestantes y el cordón de las fuerzas de seguridad para reducir riesgos de exposición.
  • Advertencia explícita: El ministerio señaló que, si las recomendaciones no se cumplen, los trabajadores incurrirán en una «autopuesta en peligro». Además, aclararon que ante episodios de violencia, las fuerzas actuarán conforme al protocolo vigente, independientemente de la presencia de la prensa en la zona de conflicto.

Un clima de tensión y antecedentes recientes

El tono del comunicado ha sido calificado como amenazante por diversos colectivos de prensa, quienes sostienen que delimitar el accionar de los fotógrafos y cronistas impide una cobertura fidedigna de lo que ocurre en las calles.

Esta situación se ve agravada por la memoria reciente de hechos de violencia institucional. El texto del ministerio se difunde a casi un año de la agresión sufrida por el fotógrafo Pablo Grillo durante una marcha de jubilados, un caso que todavía resuena como un recordatorio de los riesgos que enfrentan los comunicadores en las movilizaciones masivas.

Para el próximo jueves, se espera que el operativo de seguridad sea de dimensiones extraordinarias, dada la adhesión al paro de la CGT y la convocatoria de gremios estatales como ATE a marchar directamente a las puertas del Parlamento.

Compartir