En una definición que tuvo todos los condimentos de una película de suspenso, Senegal venció a Marruecos por 1-0 y se consagró campeón de la Copa Africana de Naciones 2025. El encuentro, disputado en el estadio Moulay Abdellah de Rabat, necesitó del tiempo suplementario para romperse y coronar a los «Leones de la Teranga» con su segundo título continental de la historia.
La final estuvo marcada por la tensión extrema, el uso determinante del VAR y un episodio de protesta que casi termina en la suspensión del partido.
Polémicas, penales y resistencia
El desarrollo del juego fue de menor a mayor en cuanto a emociones, pero siempre con el roce físico como protagonista:
- El escándalo del VAR: En el segundo tiempo, el árbitro anuló un gol a Senegal y, poco después, sancionó un penal para Marruecos tras revisar una jugada en el VAR. La decisión generó tal indignación en el plantel senegalés que los jugadores abandonaron momentáneamente el campo de juego.
- Mendy, el héroe: Tras el regreso de los equipos, la estrella del Real Madrid, Brahim Díaz, se hizo cargo de la ejecución desde los doce pasos, pero el arquero Édouard Mendy adivinó la intención y contuvo el remate, manteniendo el arco en cero.
- El gol del título: Ya en el alargue, a falta de pocos minutos para los penales, Idrissa Gueye capturó un balón fuera del área y sacó un derechazo teledirigido al ángulo, silenciando al estadio marroquí.
Un título con sabor a revancha
Marruecos, que llegaba como el gran favorito tras su histórica actuación en el último Mundial, intentó empatarlo hasta el último suspiro con un remate al travesaño, pero la defensa de Senegal se mostró inexpugnable.
Con este triunfo, Senegal reafirma su dominio en el continente africano, basando su éxito en la solidez defensiva y en la personalidad de sus líderes para sobreponerse a un entorno totalmente adverso y a las decisiones arbitrales que los pusieron contra las cuerdas.
