Las principales bolsas del mundo registraron una jornada positiva, impulsadas por señales de distensión geopolítica y expectativas económicas más favorables. En Estados Unidos, los índices cerraban con fuertes subas: el Dow Jones avanzaba 2,55%, el S&P 500 trepaba 2,68% y el Nasdaq lideraba con un alza de 3,50%.
El optimismo también se trasladó a Asia, donde los mercados finalizaron en terreno positivo. El índice Nikkei de Tokio saltó 5,4%, mientras que la bolsa de Shanghái subió 3,1% y el Hang Seng de Hong Kong avanzó en la misma proporción.
Incertidumbre por el impacto en los combustibles
En este contexto, surge una de las principales dudas a nivel local: si la baja en el precio internacional del petróleo se trasladará a los surtidores. Por ahora, no hay definiciones concretas y especialistas advierten que las variaciones del barril de crudo no siempre se reflejan de forma inmediata en el precio de las naftas.
Tregua clave en Medio Oriente
El repunte de los mercados está vinculado a un acuerdo de tregua entre Estados Unidos e Irán, que establecieron dos semanas sin ofensivas y retomarán negociaciones para alcanzar un alto el fuego definitivo.
Uno de los puntos centrales del entendimiento es la reapertura del estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo. El acuerdo contempla que Irán mantenga el control operativo del paso marítimo y, junto con Omán, cobre tarifas a los buques que lo atraviesen.
Además, Teherán reclama el retiro de tropas estadounidenses, el levantamiento de sanciones y la liberación de activos bloqueados. Las negociaciones formales comenzarán en Islamabad, aunque aún no hay garantías de un acuerdo definitivo.
En este escenario, los inversores siguen de cerca la evolución del conflicto, conscientes de que cualquier avance o retroceso podría impactar directamente en los mercados y en el precio internacional del crudo.
