En un clima de extrema volatilidad, el mayor general Amir Hatami, recientemente nombrado comandante en jefe del Ejército iraní, utilizó su primer discurso oficial ante cadetes militares para enviar un mensaje desafiante a la comunidad internacional. Hatami aseguró que Teherán no solo está preparado para una confrontación, sino que su respuesta será «más contundente» que en conflictos anteriores si se vulnera su soberanía.
Un discurso de resistencia y «Nuevo Orden Mundial»
Desde la academia militar, Hatami trazó un diagnóstico geopolítico donde situó a Irán como el último bastión contra la influencia de Occidente en la región.
- La alianza EE.UU. – Israel: El jefe militar definió a Israel como la «base avanzada» de Washington, sugiriendo que cualquier movimiento de uno será interpretado como una acción conjunta de ambos.
- Lecciones de junio: Tras la guerra de 12 días con Israel el año pasado, donde Irán perdió a altos mandos, Hatami afirmó que la capacidad operativa de sus tropas ha sido reconstruida y superada.
- Amenaza directa: «Cortaremos la mano de cualquier agresor», sentenció, advirtiendo que Irán está dispuesto a escalar el conflicto más allá de los límites conocidos hasta ahora.
El frente interno: Protestas y crisis económica
La retórica bélica del régimen llega en un momento de debilidad interna. Irán cumple dos semanas de protestas masivas motivadas por:
- Colapso financiero: El derrumbe de la moneda local ha pulverizado el poder adquisitivo.
- Inflación de alimentos: El aumento descontrolado en el costo de vida ha volcado a miles de ciudadanos a las calles.
- Represión: Organizaciones de derechos humanos ya denuncian decenas de muertos y más de dos mil detenidos en los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Reacciones internacionales y apoyo a los manifestantes
Tanto Washington como Tel Aviv han capitalizado el descontento social para presionar al régimen de Teherán. Donald Trump advirtió que su administración monitorea de cerca la represión, asegurando que no habrá indiferencia ante la violencia estatal. Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu saludó las «aspiraciones de libertad» de los manifestantes, vinculando la caída del régimen con la paz regional.
Este cruce de amenazas se produce en paralelo a la reciente incautación del buque ruso por parte de EE.UU. en el Atlántico, lo que configura un escenario de tensión global interconectada donde Irán, Rusia y Venezuela aparecen como el eje de confrontación frente a la estrategia de la Casa Blanca.
