En un clima de máxima confrontación diplomática, el canciller Bruno Rodríguez anunció que el gobierno de Cuba ha declarado una emergencia internacional. La medida responde a la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense, Donald Trump, que amenaza con imponer aranceles adicionales a cualquier país que suministre petróleo a la isla.
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel calificó la maniobra como un intento de «asfixiar» la economía cubana bajo pretextos «mendaces», mientras que Washington sostiene que la situación en la isla representa una «amenaza inusual y extraordinaria» para su seguridad nacional.
China condena las «prácticas inhumanas» de Washington
El gobierno de China, a través de su portavoz de Exteriores, Guo Jiakun, salió en defensa soberana de Cuba y rechazó enérgicamente las sanciones estadounidenses. Beijing considera que estas medidas son prácticas inhumanas que privan al pueblo cubano de su derecho a la subsistencia y al desarrollo.
Históricamente, China ha sido un aliado estratégico de Cuba, proveyendo asistencia financiera y técnica. Esta nueva fricción con la Casa Blanca se da en un contexto donde el Departamento de Estado identifica a China, Rusia e Irán como los principales actores que mantienen vínculos energéticos con la isla.
El mapa del suministro petrolero en crisis
La situación energética en Cuba es crítica. La isla requiere aproximadamente 110.000 barriles diarios para funcionar, pero su producción interna y sus alianzas históricas están bajo asedio:
- Producción Nacional: Aporta unos 40.000 barriles, destinados casi exclusivamente a las termoeléctricas.
- Venezuela: Históricamente enviaba hasta 100.000 barriles diarios, pero la cifra cayó a 27.000 el año pasado. Con la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, el comercio de crudo venezolano quedó bajo control de la administración Trump.
- México: A través de Pemex, envía cerca de 17.200 barriles diarios, una exportación vital que ahora queda en la mira de los aranceles estadounidenses.
- Rusia: Mantiene un flujo de aproximadamente 6.000 barriles diarios.
Una nación en el límite
Donald Trump, tras calificar a Cuba como una «nación fallida», aseguró ante la prensa que el país caribeño «no podrá sobrevivir» bajo estas condiciones. Por su parte, el canciller Rodríguez denunció que Estados Unidos recurre al «chantaje y la coerción» para obligar a terceros países a sumarse a una política de bloqueo que ya acumula daños superiores a los 170.677 millones de dólares en seis décadas.
La declaración de emergencia internacional busca movilizar la solidaridad global en foros como la ONU, en un momento donde la escasez de combustible, los apagones recurrentes y el desabastecimiento de bienes básicos han llevado a la isla a una de las peores crisis de su historia moderna.
