El Estadio Monumental fue testigo de un resultado que sacudió los cimientos del mundo «Millonario». Por la cuarta fecha del Torneo Apertura 2026, Tigre dio el gran golpe al vencer a River Plate por 4 a 1. El equipo de Victoria fue una ráfaga de efectividad que desnudó todas las falencias defensivas del local, dejando al equipo de Núñez en medio de un clima de tensión y fuertes cuestionamientos.
La derrota, contundente desde el juego y el marcador, terminó con silbidos por parte de la parcialidad local y una profunda preocupación por el rendimiento colectivo.
Un inicio letal del «Matador»
Tigre no dio tiempo a River para acomodarse en el campo. Con un planteo inteligente y salidas rápidas, liquidó el pleito prácticamente en el primer cuarto de hora:
- Efectividad temprana: Apenas a los 5 minutos, Tiago Serrago puso el 1-0. Sin darle respiro, a los 16 minutos, José David Romero culminó una contra perfecta para el 2-0.
- Desconcierto local: River se mostró impreciso y visiblemente nervioso, sin lograr generar peligro real ante un Tigre que se abroqueló bien en el fondo.
El complemento: expulsión y goleada
Si el primer tiempo había sido malo para River, el inicio del segundo fue catastrófico. A los 4 minutos, Ignacio Russo aprovechó un error en la salida defensiva para marcar el tercero. El panorama se terminó de oscurecer poco después con la expulsión de Fausto Vera, una decisión arbitral muy discutida que dejó al «Millonario» con diez hombres.
Con un hombre más, Tigre manejó los tiempos a su voluntad. A los 22 minutos, nuevamente Ignacio Russo marcó su doblete personal para estampar un humillante 4 a 0 que desató la furia de los hinchas en las tribunas.
El consuelo final
Sobre el cierre del partido, el juvenil Lautaro Rivero decoró el resultado con un potente remate de media distancia que se clavó en el arco de Tigre. Un golazo que solo sirvió para las estadísticas y para maquillar mínimamente una derrota dolorosa que deja a River con más dudas que certezas de cara al futuro inmediato del torneo.
