La vacunación durante el embarazo contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) demostró ser una herramienta clave para reducir internaciones y cuadros graves en recién nacidos, según evidencia científica reciente desarrollada en Argentina.
Un informe basado en el estudio BERNI II (2024–2025) confirmó que esta estrategia alcanza una efectividad del 62,1% para prevenir hospitalizaciones por infecciones respiratorias bajas en lactantes de hasta seis meses.
Un virus frecuente y potencialmente grave
El VSR es el principal causante de infecciones respiratorias agudas en bebés y niños pequeños. Aunque muchos casos son leves, entre el 20% y el 30% puede evolucionar a cuadros más severos como bronquiolitis o neumonía.
Se trata de un virus altamente contagioso, que puede transmitirse por secreciones respiratorias, gotas de saliva o incluso a través de superficies contaminadas.
Resultados clave del estudio
El análisis incluyó a más de 1.100 lactantes internados en 12 centros de salud del país y arrojó datos contundentes:
- 62,1% de efectividad para prevenir hospitalizaciones
- 78,5% de efectividad para evitar formas graves
La protección es aún mayor en los primeros meses de vida:
- 75,5% de efectividad para prevenir internaciones en menores de 90 días
- 82,1% para evitar cuadros graves en ese mismo período
Además, la protección frente a casos graves se mantiene alta durante todo el primer semestre de vida.
Cómo funciona la vacuna
La vacuna se aplica durante el embarazo —entre las semanas 32 y 36— y permite la transferencia de anticuerpos al bebé a través de la placenta, brindando protección desde el nacimiento, cuando los recién nacidos aún no pueden recibir inmunización directa.
El estudio también confirmó que:
- La efectividad se mantiene estable en toda la ventana de aplicación
- Puede administrarse junto a otras vacunas del embarazo sin perder eficacia
Una política pionera
Argentina fue el primer país en incorporar esta vacuna al calendario nacional, garantizando el acceso gratuito a todas las personas gestantes a través del Ministerio de Salud de la Nación.
Esta decisión permitió ampliar la cobertura y reducir desigualdades, asegurando la protección de los bebés más vulnerables en sus primeros meses de vida.
Los resultados refuerzan la importancia de incluir esta inmunización dentro de los controles prenatales y consolidan su rol como una de las principales herramientas para prevenir complicaciones respiratorias en la primera infancia.
