En el decimocuarto día de la operación militar conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, brindó un informe crítico sobre el estado del conflicto y la cúpula de poder en Teherán.
El desafío a Mojtaba Jameneí Hegseth puso en duda la capacidad de liderazgo del nuevo Líder Supremo, Mojtaba Jameneí, quien sucedió a su padre tras el ataque que inició la contienda. Según el jefe del Pentágono, existen fuertes indicios de que el mandatario iraní resultó herido durante las ofensivas iniciales:
- Sin pruebas de vida: El secretario destacó que el comunicado emitido ayer por Jameneí fue «débil» y careció de voz o video.
- Desafío público: Hegseth sugirió que el líder iraní está «probablemente desfigurado» y lo desafió a mostrarse ante las cámaras para desmentir los rumores sobre su estado físico.
Ataques masivos y destrucción de objetivos Las cifras brindadas por el Pentágono reflejan la magnitud de la ofensiva aérea:
- 15.000 objetivos: Se estima que la fuerza aérea conjunta ha atacado esta cantidad de puntos estratégicos, manteniendo un promedio de más de 1.000 ataques por día.
- Capacidad defensiva nula: Según Washington, Irán ya no posee defensas aéreas operativas ni Fuerza Aérea. Hegseth afirmó que la Armada iraní ha sido neutralizada y que la capacidad de fabricación de armamento está próxima a colapsar.
Reducción del poderío misilístico El reporte de actualización de la operación ‘Furia Épica’ detalló una caída estrepitosa en la capacidad de respuesta de Irán:
- Misiles: El volumen de fuego iraní habría caído un 90%.
- Drones: La efectividad y despliegue de vehículos no tripulados se redujo en un 95%.
Este escenario de superioridad aérea total por parte de la coalición se produce en un contexto de máxima tensión económica global, dado el cierre del Estrecho de Ormuz ratificado por Teherán, lo que mantiene en vilo a los mercados internacionales de petróleo.
