El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ratificó este viernes 1 de mayo que no dejará su cargo pese a las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y la creciente presión de la oposición. Durante una entrevista radial, el funcionario aseguró que las acusaciones en su contra —que incluyen sospechas sobre propiedades, sociedades en el exterior y viajes de lujo— «no tienen sustento» y que demostrará su inocencia ante la Justicia.
Adorni vinculó las denuncias a una «carnicería mediática» y descartó de plano la posibilidad de dar un paso al costado. “Jamás voy a ceder ante este tipo de presiones. Ni yo, ni el Presidente, ni Karina Milei”, afirmó, buscando proyectar una imagen de blindaje total dentro del núcleo duro del Gobierno.
Contraataque judicial y político
En respuesta a los cuestionamientos del diputado Rodolfo Tailhade, quien durante la reciente sesión informativa en el Congreso detalló gastos en viajes a Aruba y Bariloche, el Gobierno anunció que presentará una denuncia penal contra el legislador de Unión por la Patria por presunto espionaje.
El jefe de ministros acusa a Tailhade de utilizar información privada y sensible sobre su familia para atacarlo políticamente. Por su parte, el diputado opositor ironizó sobre la amenaza: “Ojalá me denuncien, son unos crotos”, disparó, insistiendo en que el funcionario es quien debe demostrar que su incremento patrimonial es lícito.
Los puntos clave de la defensa de Adorni
- Respaldo Presidencial: Aseguró que Javier Milei lo apoya incondicionalmente mientras considere que es una pieza clave para el programa de reformas.
- Negativa de Sociedades: Desmintió categóricamente tener vínculos con sociedades extranjeras o con el empresario Grandio, calificando las versiones de «falsas absolutamente».
- Viajes Personales: Sobre sus estadías en el exterior y el uso de custodios para su esposa, sostuvo que los gastos fueron de índole personal y están debidamente justificados en sus declaraciones.
- Renuncia a disposición: Reiteró que su dimisión, al igual que la de todo el gabinete, está en el escritorio del Presidente desde el 10 de diciembre de 2023, pero que su salida no está hoy en discusión.
La controversia escaló tras conocerse que el índice de confianza en el Gobierno registró una caída significativa en el último mes, coincidiendo con la difusión de los gastos y propiedades del jefe de ministros.
