El periodismo deportivo argentino despidió a una de sus voces más emblemáticas: el relator Marcelo Araujo falleció a los 78 años, según confirmaron personas cercanas a su entorno.
De acuerdo con la información difundida, el deceso ocurrió durante la madrugada, alrededor de las 2, aunque por el momento no se dieron a conocer oficialmente las causas de su muerte.
La voz de una generación futbolera
Araujo, cuyo nombre real era Lázaro Jaime Zilberman, nació en el barrio porteño de Villa Crespo y comenzó su carrera en los medios en la década de 1970.
Su salto a la fama llegó en 1989, cuando se convirtió en el conductor y relator principal de Fútbol de Primera, el histórico programa televisivo que durante años dominó las noches de domingo y se transformó en un clásico para los fanáticos del fútbol argentino.
En ese ciclo compartió pantalla con el comentarista Enrique Macaya Márquez, con quien protagonizó recordados intercambios que quedaron grabados en la cultura futbolera del país.
Un estilo inconfundible
Araujo se caracterizó por un estilo de relato particular, marcado por el dramatismo, la ironía y una cercanía con el público que lo distinguió dentro del periodismo deportivo.
Bajo su conducción, Fútbol de Primera alcanzó niveles históricos de audiencia, consolidándose como uno de los programas deportivos más influyentes de la televisión argentina.
De la televisión privada al fútbol en TV abierta
En 2004 dejó su lugar en el programa, donde fue reemplazado por Sebastián Vignolo, aunque continuó ligado al fútbol a través de transmisiones internacionales y coberturas de distintos torneos.
En 2009 volvió a tener un rol central en la televisión abierta con el lanzamiento de Fútbol para Todos, iniciativa desde la cual relató partidos del campeonato argentino durante varios años.
Araujo se mantuvo activo en ese proyecto hasta 2014, cuando decidió alejarse de las transmisiones habituales.
Su muerte marca el adiós a una de las voces más reconocidas del relato futbolístico argentino, protagonista de una época que quedó grabada en la memoria de millones de televidentes.
