El papa León XIV lanzó un fuerte llamado a la paz al referirse a la creciente escalada en Oriente Medio, y calificó la violencia como una “vergüenza para la humanidad”.
Durante el rezo del Ángelus por el V Domingo de Cuaresma, el pontífice expresó su profunda preocupación por el impacto humanitario de los conflictos armados y advirtió sobre las consecuencias globales de la guerra.
Un mensaje contundente
Desde el Palacio Apostólico, el líder de la Iglesia Católica afirmó que la guerra representa un “clamor a Dios” y cuestionó la indiferencia frente al sufrimiento de las víctimas.
En ese marco, remarcó que los conflictos no solo afectan a los países involucrados, sino que repercuten en toda la humanidad.
Llamado urgente al diálogo
El Papa insistió en la necesidad de:
- Detener de inmediato las hostilidades
- Promover el diálogo entre las partes
- Buscar soluciones pacíficas basadas en la dignidad humana
El mensaje se da en un contexto de creciente tensión en la región, con enfrentamientos que continúan generando víctimas, desplazamientos masivos y una crisis humanitaria cada vez más grave.
Con este pronunciamiento, el pontífice vuelve a posicionar a la Iglesia como una voz activa en favor de la paz y la resolución pacífica de los conflictos internacionales.
