El Gobierno nacional oficializó la designación de la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista, en una decisión formalizada mediante una resolución conjunta del Ministerio de Seguridad y la Cancillería.
La medida fue incorporada al Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET) y quedó establecida a través de la resolución 3/2026, publicada en el Boletín Oficial.
Argumentos de la decisión
El documento, firmado por Alejandra Monteoliva y Pablo Quirno, sostiene que la organización “representa una amenaza externa real o potencial a la seguridad nacional”, con riesgos para la vida y los bienes de la población.
La resolución se basa en informes reservados elaborados por áreas técnicas del Estado, que señalan la existencia de evidencia sobre la participación de la Guardia Revolucionaria en el financiamiento y ejecución de atentados.
Impacto y alcances
La inclusión en el RePET implica:
- Congelamiento de bienes y activos vinculados
- Prohibición de operar en el sistema financiero argentino
- Refuerzo de mecanismos de prevención y control
Desde el Gobierno indicaron que la medida busca alinearse con estándares internacionales en la lucha contra el terrorismo y fortalecer la capacidad del Estado para detectar y prevenir este tipo de amenazas.
Antecedentes y contexto
En los fundamentos, el Ejecutivo recordó los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, señalando la presunta participación de estructuras vinculadas a Irán, como Hezbolá.
La decisión se inscribe en un contexto de creciente tensión internacional y marca un nuevo posicionamiento de la política exterior argentina en materia de seguridad y terrorismo.
