El presidente Javier Milei protagonizó un nuevo cruce en redes sociales tras utilizar un trabajo académico de la Universidad Nacional de La Plata para justificar su política económica. El economista Fernando Morra, autor del informe y exviceministro de Economía, salió al paso de las afirmaciones del mandatario, señalando que la evidencia técnica es «más compleja» de lo que el oficialismo pretende mostrar.
La polémica se originó cuando Milei compartió un fragmento de la señal Neura, donde se analizaba la tesis doctoral de Morra titulada «Inflación crónica: patrones macroeconómicos y procesos de desinflación». El Presidente calificó la exposición como una «clase empírica» y aprovechó para atacar a quienes sostienen la multicausalidad de la inflación, reafirmando su postura de que el fenómeno es exclusivamente monetario.
La respuesta del autor
Fernando Morra respondió directamente al posteo presidencial aclarando que los casos de éxito analizados en su investigación no se reducen únicamente a la cuestión monetaria. «La evidencia muestra algo más complejo que ‘solo monetario’: desinflaciones exitosas combinaron tipo de cambio inicial, dinámica externa, políticas de ingresos con aumentos de salarios y crecimiento», explicó el académico, cerrando su mensaje con una sugerencia directa: «Quizás valga la pena leerlo».
Los puntos clave del estudio
El paper en cuestión analiza el comportamiento de 108 países entre 1960 y 2011, enfocándose en 76 casos de inflación moderada. Algunos de los hallazgos principales que contradicen la simplificación del debate son:
- Diversidad de resultados: El 54% de los países logró bajar la inflación de forma gradual, un 31% sufrió reversiones y solo un 15% consiguió resultados en el corto plazo.
- Factores determinantes: El estudio destaca la importancia de la interacción entre la política fiscal y monetaria, pero también el peso de las fluctuaciones cambiarias y la estructura distributiva.
- Casos regionales: Si bien Chile y Colombia son citados como ejemplos de desinflación exitosa, el texto subraya que sus procesos fueron transiciones complejas que involucraron múltiples herramientas de política económica, más allá del control de la emisión.
El episodio deja en evidencia la tensión entre el discurso político y el rigor académico, especialmente en un contexto donde el Gobierno busca validar su «hoja de ruta» económica citando experiencias internacionales que, según sus propios autores, requieren un análisis mucho más profundo y menos lineal.
