El Gobierno nacional ha intensificado su mensaje de optimismo económico, con el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, encabezando la defensa de un modelo que, aseguran, comenzará a mostrar una baja sistemática de la inflación a partir de mayo. En un contexto donde la figura del portavoz Manuel Adorni ha quedado relegada tras las recientes polémicas, el mandatario y el titular de Hacienda han asumido la vocería directa, proyectando un escenario de recuperación tras la etapa más cruda del ajuste.
Sin embargo, el panorama actual presenta matices y desafíos significativos:
1. La dinámica de precios y el consumo
A pesar del optimismo oficial, los indicadores de abril han mostrado señales de alerta. La inflación minorista registró un salto del 2,9% al 3,4%, mientras que la mayorista también se ubicó en el 3,4%. Esta aceleración impacta de lleno en el consumo masivo, con una caída sensible en rubros básicos como la carne (que aumentó un 20% en el primer trimestre) y un aumento de la precariedad laboral, reflejada en el millón de personas que ya dependen de plataformas de servicios.
2. Variables financieras y externas
El Ejecutivo se apoya en la estabilidad del frente financiero para sostener su discurso:
- Dólar y Riesgo País: El dólar oficial cerró recientemente en torno a los $1.390 (referencia Banco Nación), mientras que el riesgo país se mantiene en una tendencia descendente, operando cerca de los 519 puntos.
- Respaldo Internacional: El Tesoro de los Estados Unidos calificó el plan como un «éxito fantástico». A esto se suma el apoyo del FMI, que flexibilizó las metas fiscales y aprobó un desembolso de US$ 1.000 millones, y una garantía del Banco Mundial por US$ 2.000 millones.
- Reservas: El Banco Central acumula compras por más de US$ 6.000 millones en lo que va de 2026, fortaleciendo las reservas brutas por encima de los US$ 45.000 millones.
3. El factor petróleo e infraestructura
La presión sobre el índice general de precios se mantiene debido a factores externos como la volatilidad del petróleo. Aunque la reapertura del Estrecho de Ormuz trajo un respiro con el Brent retrocediendo hacia los US$ 90, los ajustes previos continúan impactando en los costos de transporte y logística local.
4. Proyecciones del mercado
Mientras Milei define los aumentos recientes como un «reacomodamiento de precios relativos» y no como inflación estructural, las consultoras privadas (según el último REM del BCRA) anticipan una desaceleración gradual. La expectativa es que el IPC logre perforar el piso del 2% mensual recién en mayo, consolidando un sendero que el Gobierno necesita capitalizar políticamente ante la creciente preocupación social por el poder adquisitivo.
