Un reciente informe de la consultora Randstad ha puesto de manifiesto una preocupante realidad en el mercado laboral actual: el 70% de los argentinos admite haber quedado fuera de búsquedas laborales por no poseer las capacidades exigidas. El estudio, que relevó a más de 4.000 personas en el Cono Sur, advierte sobre una brecha cada vez más profunda entre la oferta académica y la demanda de las empresas en plena era de la inteligencia artificial.
A pesar de las dificultades para acceder a ciertos puestos, el trabajador local mantiene una percepción positiva de su propio perfil, ya que el 89% se considera empleable, una cifra que supera a los registros de Chile y se equipara con los de Uruguay.
El déficit en la capacitación continua
Uno de los puntos más críticos que señala el relevamiento es la falta de formación constante, un factor clave para no quedar obsoleto en el ámbito profesional:
- Capacitación escasa: Solo el 42% de los trabajadores argentinos se forma de manera permanente.
- Desactualización: Un 23% de los encuestados no realiza ningún tipo de curso o actualización desde hace más de dos años.
- Falta de apoyo empresarial: El 45% de los empleados asegura que sus empleadores nunca les brindan instancias de capacitación técnica o profesional.
Principales barreras para conseguir empleo
El informe detalla los obstáculos que perciben los argentinos a la hora de buscar una nueva oportunidad laboral:
- Falta de experiencia específica: 38%.
- Edad: 26%.
- Cambios en el mercado laboral: 16%.
- Conocimientos tecnológicos: Aunque en menor medida, la falta de manejo de herramientas digitales sigue siendo un factor de exclusión.
Una luz de esperanza: la predisposición al cambio
Como dato alentador, el estudio resalta que los argentinos poseen una gran capacidad de resiliencia y adaptabilidad. El 76% de los consultados afirmó que estaría dispuesto a capacitarse por cuenta propia si su puesto de trabajo o una nueva oportunidad así lo requirieran.
En un mundo del trabajo atravesado por la digitalización acelerada, los especialistas en recursos humanos coinciden en que la formación ya no es un evento único en la vida, sino un proceso continuo indispensable para garantizar la estabilidad y el crecimiento profesional.
