El senador nacional por Santiago del Estero, Gerardo Zamora, encabezó una reunión clave en la Cámara Alta con los principales referentes sindicales del sector marítimo y fluvial. El encuentro tuvo como eje central la preocupación por la crisis que atraviesa la Marina Mercante argentina y el impacto negativo de las políticas actuales sobre el empleo y la logística nacional.
Durante la jornada, el legislador recibió a las autoridades de la Federación Sindical Marítima y Fluvial (FESIMAF), quienes expusieron un diagnóstico crítico sobre el sostenimiento de la actividad y la cadena de producción estratégica del país.
Representación gremial unificada
La reunión se destacó por la participación de un amplio arco de organizaciones que nuclean al personal embarcado:
- Oficiales y Capitanes: Representantes del Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, y del Centro de Maquinistas Navales.
- Técnicos y Especialistas: Dirigentes del Sindicato de Electricistas y Electronicistas Navales, y de Jefes y Oficiales Navales de Radiocomunicaciones.
- Sectores Operativos: Referentes del SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos), SICONARA (Sindicato de Conductores Navales), y centros de Patrones y Oficiales Fluviales.
Defensa de la soberanía y el federalismo
Zamora escuchó las inquietudes sobre la pérdida de competitividad de la flota nacional y los riesgos que enfrentan los trabajadores del sector. En este contexto, el senador santiagueño fijó una postura clara en favor de los intereses nacionales:
- Actividad Estratégica: Subrayó que la Marina Mercante es un pilar fundamental para la soberanía nacional y el control de las vías navegables.
- Protección del Empleo: Reafirmó su compromiso con la defensa del trabajo argentino frente a iniciativas que podrían perjudicar el desarrollo naval.
- Fortalecimiento Logístico: Destacó la importancia de contar con un sistema de transporte fluvial y marítimo sólido para potenciar el sistema productivo de las provincias.
Finalmente, el legislador manifestó su oposición a las políticas que amenazan con desmantelar el sector, advirtiendo que cualquier retroceso en esta área compromete no solo el presente de los trabajadores, sino también el desarrollo logístico y económico de la Argentina a largo plazo.
